10/03/2026
La piel no es una superficie aislada.
Es un tejido profundamente conectado con el cuerpo y con la historia de la persona.
Por eso, cuando ciertas zonas del rostro reciben el estímulo adecuado, en el momento justo, pueden generar respuestas que van mucho más allá de la piel:
relajación, regulación, liberación de tensiones y mejora del equilibrio del tejido.
Me gusta pensarlo así:
La piel tiene su propia música.
Y cada uno de estos puntos es como una tecla que, al ser tocada con presencia y conocimiento, puede ayudar a que el sistema vuelva a encontrar su armonía.
Hoy comienza el segundo paso de la Formación en Cosmiatría Holística.
Un espacio reservado únicamente para las alumnas de la academia que ya iniciaron este recorrido.
En esta etapa entramos en un territorio fascinante:
aprender a trabajar con puntos específicos del rostro que dialogan con el sistema nervioso, la circulación y los estados emocionales.
Este es el único lanzamiento del año para avanzar al segundo paso dentro de la formación.
Si ya sos alumna de la academia, hoy abrimos este nuevo capítulo del viaje.
Nos vemos del otro lado. ✨