21/02/2026
A veces creemos que quienes acompañamos procesos “ya tenemos todo resuelto”.
Que no dudamos.
Que no nos angustia nada.
Que siempre sabemos qué hacer.
Pero no.
También somos humanas.
También atravesamos crisis.
También necesitamos espacios donde poder hablar, sentir y ordenar lo que nos pasa.
Yo también me senté del otro lado. Y lo sigo haciendo. ¡Y lo voy a seguir haciendo!
Porque trabajar en uno mismo no es una meta que se alcanza y se termina… es un proceso continuo.
Si estás dudando en empezar, si sentís miedo, vergüenza o incertidumbre… quiero que sepas algo: no tenés que estar “listo”. Solo tenés que estar dispuesto.
Y eso ya es un primer paso enorme 🤍
Si este mensaje te resonó, guardalo.
Quizás hoy no es el momento, pero puede serlo pronto.