01/04/2026
Yo también migré.
Y sé lo que significa preguntarte, en medio del caos, si tomaste la decisión correcta.
Migrar de Argentina a España no fue fácil.
Me fui buscando tranquilidad, seguridad y una mejor calidad de vida para mí y para mis hijos.
Sabía que el inicio del proceso migratorio iba a ser difícil.
Y aun así, hubo momentos en los que la duda apareció.
Sobre todo cuando mis hijos lloraban, cuando extrañábamos,
o cuando la realidad no coincidía con la idea que había construido en mi mente.
En esos momentos volvía a conectar con algo muy importante:
el motivo profundo por el que había decidido migrar.
A veces la respuesta no aparece en grandes logros,
sino en pequeños detalles que te devuelven calma:
salir sin miedo,
escuchar una moto sin entrar en alerta,
tomar un café en la calle con el celular sobre la mesa,
ver a tus hijos moverse con más libertad.
Eso también es volver a tu eje.
Algo que me ayudó mucho fue entender que los primeros meses de la migración necesitan estructura emocional y rutina.
Porque cuando todo cambia afuera,
las rutinas ayudan a sostener lo que pasa adentro.
En procesos migratorios, la adaptación no es lineal.
Hay días de claridad y días de duda.
Y ambas cosas forman parte del camino.
—
Lic. Guadalupe Di Iorio
Psicóloga | Especialista en procesos migratorios
“Los cambios pueden ser una oportunidad para crecer… o una trampa que nos paraliza si no sabemos cómo transitarlos.”