27/12/2025
𝐋𝐀 𝐀𝐌𝐀𝐍𝐓𝐄 𝐃𝐄𝐋 𝐏𝐀𝐃𝐑𝐄 𝐓𝐀𝐌𝐁𝐈𝐄́𝐍 𝐏𝐄𝐑𝐓𝐄𝐍𝐄𝐂𝐄 𝐀𝐋 𝐒𝐈𝐒𝐓𝐄𝐌𝐀
(Aunque duela aceptarlo)
En Constelaciones Familiares hay una verdad que incomoda profundamente:
toda persona que ha tenido un impacto significativo en la historia familiar pertenece al sistema.
No por moral.
No por aprobación.
Sino por los Órdenes del Amor, especialmente el derecho a la pertenencia y el equilibrio.
Cuando un padre sostiene una relación extramatrimonial significativa, esa mujer —la amante— queda ligada al destino del sistema familiar.
Negarlo, borrarlo o condenarlo no lo hace desaparecer.
Lo vuelve activo… de otra forma.
1. EL DERECHO A LA PERTENENCIA
lo que existe y tuvo impacto, pertenece.
Cuando una relación afectiva o sexual fue relevante, esa persona queda incluida en el campo sistémico.
Si se la excluye con desprecio, silencio o juicio, el sistema buscará reincorporarla inconscientemente.
¿Cómo lo hace?
A través de una hija que se convierte en “la otra”.
De un hijo que sostiene vínculos ocultos.
De repeticiones de infidelidad en generaciones posteriores.
No es casualidad.
Es una lealtad invisible a lo que fue negado.
2. EL VÍNCULO Y SU FUNCIÓN EN EL SISTEMA
Desde la mirada sistémica, la amante no aparece por azar.
A veces:
Sostiene algo que la pareja oficial no puede o no quiere mirar.
Carga una tensión que permite que el matrimonio continúe.
O precipita un final que ya era inevitable.
Esto no justifica la traición.
Pero sí reconoce que cumplió una función dentro del sistema.
cuando una relación importante es ocultada o rechazada, el amor deja de fluir libremente hacia los hijos.
3. CUANDO LA AMANTE ES EXCLUIDA
Cuando la madre o los hijos la rechazan con odio o desprecio, se produce una exclusión sistémica.
Y en constelaciones ocurre siempre lo mismo:
Lo excluido no desaparece.
Se manifiesta más adelante.
Una hija puede:
Repetir el rol de amante.
Sentirse “segunda”.
Elegir hombres no disponibles.
No porque quiera.
Sino porque el sistema pide que alguien le dé un lugar a lo que fue borrado.
DAR UN LUGAR NO ES PERDONAR
No es justificar.
No es olvidar el dolor.
Es reconocer un hecho tal como fue, para que las siguientes generaciones no lo carguen.
¿CÓMO SE DA UN LUGAR DE FORMA SISTÉMICA?
Para la esposa: Hellinger decía que la esposa recupera su fuerza cuando puede reconocer la realidad sin negarla.
Movimiento interno:
“Tú también estuviste en la vida de mi esposo.”
No se trata de aceptarla emocionalmente,
sino de dejar de luchar contra lo que ya ocurrió.
Al hacerlo:
La responsabilidad vuelve al marido.
La esposa deja de cargar con una batalla que no le corresponde.
Se corta la transmisión del resentimiento a los hijos.
Para los hijos:
El mayor daño aparece cuando los hijos toman partido.
Dar un lugar significa comprender:
“Los asuntos de pareja de mis padres no me pertenecen.”
Frase interna sanadora:
“Eso es un asunto entre mi padre y mi madre.
Yo solo soy el hijo / la hija.”
Cuando el hijo deja de juzgar:
Se libera de repetir la infidelidad.
Recupera su lugar de hijo.
El amor puede volver a fluir hacia su vida.
FRASES SISTÉMICAS SANADORAS
Desde la esposa:
“Tú también perteneces.
Lo que pasó entre tú y mi esposo queda con ustedes.
Yo me quedo con lo mío.”
Desde los hijos:
“Te doy un lugar en nuestro sistema porque formaste parte de nuestra historia.
Dejo el juicio a mis padres.”
𝑴𝒖𝒄𝒉𝒐𝒔 𝒅𝒐𝒍𝒐𝒓𝒆𝒔 𝒒𝒖𝒆 𝒉𝒐𝒚 𝒔𝒆 𝒓𝒆𝒑𝒊𝒕𝒆𝒏 𝒆𝒏 𝒓𝒆𝒍𝒂𝒄𝒊𝒐𝒏𝒆𝒔, 𝒗𝒊́𝒏𝒄𝒖𝒍𝒐𝒔 𝒐𝒄𝒖𝒍𝒕𝒐𝒔 𝒐 𝒆𝒍𝒆𝒄𝒄𝒊𝒐𝒏𝒆𝒔 𝒒𝒖𝒆 𝒏𝒐 𝒔𝒆 𝒆𝒏𝒕𝒊𝒆𝒏𝒅𝒆𝒏, 𝒏𝒐 𝒏𝒂𝒄𝒊𝒆𝒓𝒐𝒏 𝒄𝒐𝒏𝒕𝒊𝒈𝒐.
𝑷𝒆𝒓𝒕𝒆𝒏𝒆𝒄𝒆𝒏 𝒂 𝒉𝒊𝒔𝒕𝒐𝒓𝒊𝒂𝒔 𝒒𝒖𝒆 𝒏𝒖𝒏𝒄𝒂 𝒇𝒖𝒆𝒓𝒐𝒏 𝒎𝒊𝒓𝒂𝒅𝒂𝒔 𝒄𝒐𝒎𝒑𝒍𝒆𝒕𝒂𝒔.𝒆𝒏 𝒎𝒊 𝒍𝒊𝒃𝒓𝒐
“𝑬𝒍 𝒅𝒐𝒍𝒐𝒓 𝒒𝒖𝒆 𝒏𝒐 𝒕𝒆 𝒑𝒆𝒓𝒕𝒆𝒏𝒆𝒄𝒆”
𝒑𝒓𝒐𝒇𝒖𝒏𝒅𝒊𝒛𝒐 𝒆𝒏 𝒄𝒐́𝒎𝒐 𝒊𝒅𝒆𝒏𝒕𝒊𝒇𝒊𝒄𝒂𝒓 𝒆𝒔𝒕𝒂𝒔 𝒍𝒆𝒂𝒍𝒕𝒂𝒅𝒆𝒔 𝒊𝒏𝒗𝒊𝒔𝒊𝒃𝒍𝒆𝒔 𝒚 𝒍𝒊𝒃𝒆𝒓𝒂𝒓𝒕𝒆 𝒅𝒆 𝒄𝒂𝒓𝒈𝒂𝒔 𝒕𝒓𝒂𝒏𝒔𝒈𝒆𝒏𝒆𝒓𝒂𝒄𝒊𝒐𝒏𝒂𝒍𝒆𝒔 𝒒𝒖𝒆 𝒏𝒐 𝒔𝒐𝒏 𝒕𝒖𝒚𝒂𝒔.
𝑺𝒂𝒏𝒂𝒓 𝒏𝒐 𝒆𝒔 𝒐𝒍𝒗𝒊𝒅𝒂𝒓 𝒆𝒍 𝒑𝒂𝒔𝒂𝒅𝒐.
𝑬𝒔 𝒅𝒆𝒗𝒐𝒍𝒗𝒆𝒓 𝒄𝒂𝒅𝒂 𝒉𝒊𝒔𝒕𝒐𝒓𝒊𝒂 𝒂 𝒒𝒖𝒊𝒆𝒏 𝒄𝒐𝒓𝒓𝒆𝒔𝒑𝒐𝒏𝒅𝒆.