03/01/2026
La psicóloga se va de vacaciones y, mágicamente, aparecen pensamientos como: “justo ahora”, “seguro retrocedo”, “¿y si me pasa algo importante?”.
Tranquilo. Tu proceso no se borra por una pausa ni se desarma porque no haya sesión una semana.
La terapia no funciona solo cuando estamos sentados frente a frente. Funciona cuando empezás a hablarte distinto, cuando frenás a tiempo, cuando te acordás de algo que trabajamos y decís “ah, esto era por acá”. Eso sigue pasando aunque yo esté en ojotas.
Además, spoiler: descansar también es parte del proceso. Para vos y para mí.
La idea no es que dependas de la psicóloga, sino que cada vez dependas un poco más de vos.
Nos vemos a la vuelta, con historias nuevas, la misma escucha… y probablemente un poco más de bronceado.