25/03/2026
No tiene que ser “mala persona” para ser el lugar equivocado 🚩
A veces, el mayor obstáculo para soltar un vínculo es esperar a que el otro haga algo ‘imperdonable’.
Nos quedamos atrapados en el análisis: ‘Pero si no me grita’, ‘Pero si es buen pibe’, ‘Pero si en el fondo me quiere’. Como psicóloga especialista en ansiedad, veo cómo intentamos controlar la narrativa para no enfrentar una verdad incómoda: se puede ser una buena persona y, aun así, ser un vínculo profundamente desadaptativo para vos.
Nos quedamos por:
- El sesgo de confirmación: Buscamos cualquier gesto positivo para justificar quedarnos en un lugar donde no hay paz.
- La trampa del potencial: No amamos a la persona que tenemos enfrente, sino a la versión que nosotros proyectamos que podría ser si ‘cambiara un poquito’.
- El miedo al rechazo: Nuestra ansiedad nos dice que si no somos elegidas por esa persona, es porque algo está mal en nosotras, y nos esforzamos por ‘arreglar’ el vínculo para validar nuestra autoestima.
Un vínculo sano no es la ausencia de maldad, es la presencia de seguridad. No necesitás pruebas de que el otro es un ‘villano’ para autorizarte a elegir tu tranquilidad.
¿Alguna vez te quedaste más tiempo del debido esperando que ‘pase algo malo’ para poder irte? Te leo en los comentarios. 👇