10/11/2024
El 2024 empezó tranquilo, sin proyectos de estudio ni grandes planes. Pero en febrero todo cambió: me anoté en una formación de sueño y, en abril, en la universidad. El curso de sueño sabía que lo podía lograrlo, pero estudiar en la uni... eso era otra historia. Tenía miedo, vértigo, esa sensación rara que una tiene porque sabe lo que es ser estudiante de la Uni, ¿no? El miedo me inundaba, me abrumaba, pero también estaba la ilusión. La carrera de Puericultura siempre me había gustado desde que supe que existía, y darle un enfoque más profesional a lo que tanto me apasiona era un sueño por cumplir.
Los que me ayudaron a dar el paso grande fueron la formación de sueño y mi marido. Sin la presión de la formación y el aliento constante de mi amor, nada de esto hubiese sido posible.
El curso requería algo de lactancia para estar en el listado de profesionales, y ahí comenzó todo.. empecé a investigar cómo estudiar a distancia y descubrí que había una carrera terciaria. Pero mi 'gran amigo', el miedo, seguía rondando.
Cuando al fin tuve todo listo, me invadieron las dudas, el vértigo, la ansiedad y todas las emociones que una puede sentir. Anotarme fue un salto al vacío. En mi cabeza resonaba el '¿Y si no puedo?'. Pero para mi sorpresa, fue todo lo contrario. Este año académico fue genial, y espero seguir así.
No te voy a mentir, no fue fácil, muchas horas de estudio, madrugadas, vida social nula, reduje las horas de trabajo y casi desaparecí por aca, aprendí a priorizar mi salud mental.
Lo mejor de todo es que tuve a mi lado a mis dos grandes apoyos: mi hija que con todo su amor supo entender mis ausencias, mis nervios, mis preocupaciones y mi marido, que me sostuvo, me animó, me bancó, me ayudó y me dijo: '¿Y qué perdés si no te va bien? ¿Qué pasa si no podés?' Esas frases fueron un antes y un después. Porque el miedo me frenaba, y si no fuera por él, capaz no me animaba a dar el paso.
Hoy, miro para atrás y siento puro agradecimiento, espero la última nota para cerrar este primer año, y aunque quedan 2 años de estudio y dedicación por delante
Sé que no siempre va a ser fácil, pero ahora tengo claro que cuando haces las cosas con pasión y te dejas acompañar por quienes te quieren, lo imposible se vuelve posible.
Y, querida amiga, vos que estás leyendo esto, si alguna vez te encontrás en esa encrucijada entre el miedo y el deseo, te digo: ¡animate! Porque nunca sabés a dónde te puede llevar ese primer paso. ❤💪