09/03/2026
Muchas veces romper el ciclo no se siente justo.
Porque cargar con la conciencia de cambiar algo que otros no cambiaron puede doler.
Pero hay algo más grande que la justicia:
La reparación.
La reparación no siempre devuelve lo que nos faltó.
Pero puede transformar lo que viene.
No siempre podemos sanar el pasado.
Pero sí podemos evitar que el dolor siga viajando de generación en generación.
A veces reparar es amar mejor.
Cuidar más.
Ser más consciente.
Aunque a nosotros nadie nos haya enseñado cómo.
Porque reparar también es una forma de sanar nuestra propia historia.