28/12/2025
✨ Hoy hallamos un espacio nuevo de apertura para que algo emerja y encuentre su lugar.
El sistema siempre muestra lo que está listo para ser visto. Y cuando algo se muestra, ya no puede ser negado.
Todo síntoma es una lealtad invisible: un intento profundo de amor, de pertenencia, de orden.
A veces, un intento infantil de reparar lo que no fue resuelto antes.
A veces, una carga asumida para que otros no la lleven.
Cuántas veces el vínculo de pareja se vuelve escenario de historias que no comenzaron allí. Ex parejas excluidas, duelos no llorados, decisiones no asumidas.
El miedo al éxito, al dinero, a mostrarse… muchas veces es miedo a separarse del sistema, miedo a “ir más lejos” que quienes vinieron antes.
Cuando se honra lo que fue, nos habilitamos a vivir la propia vida, sin el sentimiento de traicionar el amor.
Cada hijo ocupo su lugar: el de hijos.
No mediadores, ni compañeros emocionales, ni jueces. Solo hijos.
Y cuando eso ocurre, el sistema respira.
Cada constelación fue un acto de humildad: aceptar que no todo empieza con nosotros y que no todo nos corresponde.
Inclinarse ante lo que fue, tal como fue, porque solo aquello que es incluido puede dejar de repetirse como destino.
Que lo visto hoy siga trabajando en silencio.
Que no se fuerce ningún cambio.
El sistema sabe el ritmo.✨
Cuando el amor vuelve a ordenarse, la vida encuentra caminos que antes parecían cerrados.
Gracias por abrir el corazon y atreverse a mirar su historia.❤️
̇nger