13/01/2026
Comer bien es el camino a la felicidad, sin exagerar. Comer bien y compartir. Comer bien en donde esté, el nido, en casas ajenas, en algún lugar más allá del océano. En comer hay amorosidad.
Mi abuela Petra hacía magia en una pequeña cocina con mesada de granito gris y una heladera antigua de madera hasta que llegó LA heladera, el objeto de deseo de toda señora del barrio de Palermo Viejo. Petra hacía siempre comida italiana en honor a mi abuelo Bartolomé. Las pizzas eran memorables y los ravioles hechos a mano, la famosa ruedita de madera que iba marcando cada cuadradito, mientras tanto yo, que apenas sobrepasaba la mesada, mojaba trocitos de pan crocante en el tuco humeante hasta que mi abuela me daba una palmada en la mano.
Mi mamá, Irene, también seguía la tradición de las pizzas, las de ella eran más sofisticadas pero igual de deliciosas. Con su letra apretada y minuciosa anotaba las recetas que veía en la tele en cuadernos con espiral. Pastas, pescados, postres se iban sucediendo renglón por renglón. Yo me sentaba muchas tardes a su lado para verla escribir. Luego por arte de magia iban apareciendo en nuestra cocina frascos con berenjenas en escabeche, ñoquis soufflé, empanada gallega, paellas, mejillones a la provenzal, pollitos rellenos. Guardo todos esos cuadernos y siempre pienso que debería replicar cada receta.
Mi hermana, Mónica era otra gran cocinera. Sus pizzas, sus callos a la madrileña, su budín de pan, eran memorables. El budín de pan era el preferido de mi papá y mío.
Mi hijo Patricio continuó la tradición de pizzas caseras. Las de él son media masa y da para comerlas frías al otro día. En invierno su guiso de lentejas burbujeaba en la olla y se empañaban los vidrios de la cocina. Pequeños actos de amor.
En cuanto a mí nunca aprendí a hacer la pizza como mis ancestros y mi linaje, aunque de vez en cuando me la juego. Me gusta la cocina, me gusta crear cuadros vivientes sobre la mesa. Los platos siempre son distintos, las sillas también. Las picadas abundantes, las botellas también. Los amigos se sientan en el comedor, la galería, la sala o la mesa de la jungla. Me gusta la tribu dispar. Y yo pinto lo visto 👀