05/03/2026
A veces no es el hambre lo que aparece…
es la presión de compararnos con los demás.
Vivimos mirando logros ajenos, cuerpos ajenos, vidas que parecen perfectas en redes o en el trabajo. Y sin darnos cuenta empezamos a exigirnos más, a sentir que nunca es suficiente.
La comparación constante y la autoexigencia laboral generan estrés, ansiedad y agotamiento.
Y muchas veces ese malestar termina reflejándose en nuestra relación con la comida:
* Comer por ansiedad o tensión
* Saltar comidas por exceso de trabajo
* Culpa después de comer
* Pensamientos rígidos sobre el cuerpo o la alimentación
La realidad es que cada cuerpo, cada proceso y cada historia es diferente.
Compararte solo te aleja de escucharte.
🌿 En psiconutrición trabajamos para reconectar con tus necesidades reales, bajar la autoexigencia y construir una relación más amable con la comida y con vos mismo.
Tu bienestar no debería medirse con la vara de nadie más.
Ilumine – Plan Psiconutricional te acompaña.