05/12/2025
Mujer Invicta se despide.
No como un final, sino como un cierre necesario.
Este año mi cuerpo me habló fuerte.
Me pidió detenerme, soltar lo que ya no podía sostener y elegir desde otro lugar.
La explantación fue un quiebre, pero también una revelación:
había una parte de mi identidad que ya no me representaba.
Mujer Invicta nació en un momento en el que necesitaba sentirme fuerte para sobrevivir.
Hoy ya no necesito ese traje.
La fuerza ya no viene de “ser invicta”, sino de ser honesta, de mirar mi historia sin disfraz y caminar con verdad.
Por eso cierro esta etapa.
Porque crecí, porque cambié, porque mi forma de acompañar también maduró.
Lo que sigue tendrá mi nombre.
Mi voz.
Mi método.
Mi verdad.
Gracias a todas las mujeres que caminaron conmigo en este ciclo.
Lo que viene es más simple, más profundo y más real.