11/03/2020
* Escupir la propia mente *.
Shakyamuni estaba sentado debajo de un árbol hablando con sus discípulos cuando un hombre se acercó y le escupió en la cara.
Él se limpió y le preguntó al hombre: “¿Y ahora qué? ¿Qué quieres decir ahora?” El hombre estaba muy desconcertado porque él no esperaba que el Buda le preguntara, “¿Y ahora qué?” Este hombre no había tenido una experiencia así en su pasado. Él había insultado a mucha gente y todos se habían enojado y habían reaccionado. Y, cuando eran cobardes y débiles, le sonreían, tratando de calmarlo. Pero Buda no era como ninguna de esas personas; no se enfadó, ni de ninguna manera se sintió ofendido, ni de ninguna manera era un cobarde. Solo le preguntó: “¿Y ahora qué?” No hubo reacción por su parte.
Pero los discípulos de Buda se enojaron, y ellos sí reaccionaron. Su discípulo más cercano, Ananda, dijo: “Esto es demasiado. No podemos tolerarlo. Él tiene que ser castigado por ello, si no todo el mundo va a empezar a hacer cosas como esta”.
Buda dijo: “Ustedes guarden silencio. Él no me ha ofendido, pero ustedes sí me están ofendiendo. Él es nuevo, un extraño. Debe haber escuchado de la gente algo sobre mí para que este hombre un hombre que saca a la gente fuera de su camino, un corruptor. Y él puede haberse formado una idea, una noción de mí. No me ha escupido a mí, él ha escupido su noción de mí. Ha escupido en su idea de mí, porque no me conoce en lo absoluto”.
“Si ustedes piensan profundamente”, dijo Shakyamuni, “él ha escupido a su propia mente. Yo no soy parte de ella, y puedo ver que este pobre hombre debe tener algo más que decir, porque esta es una manera de decir algo. Escupir es una manera de decir algo. Hay momentos en los que ustedes sienten que el lenguaje es impotente: cuando aman profundamente, cuando sienten ira, cuando sienten odio, cuando están en oración. Hay momentos intensos cuando el lenguaje es impotente. Entonces ustedes tienen que hacer algo. Cuando uno está enojado, intensamente enojado, uno golpea a la otra persona, la escupe: uno está diciendo algo. Yo lo puedo entender. Él debe tener algo más que decir, es por eso que le estoy preguntando, “¿Y ahora qué?”.