02/04/2026
Hay momentos en la vida en los que ya no se trata de seguir con lo mismo , mismas formas , mismas maneras,
sino de soltar lo que nos sigue atando a una estructura estática y repetitiva .
Esta Pascua no habla de rituales, te
habla a vos.
De esas partes tuyas que todavía viven en cautiverio, en obediencia , en modo supervivencia.
En vínculos que te achican,
en identidades que ya no te representan,
en historias que repetís para no hacerte cargo de cambiar eso que por comodidad evadís.
Que es lo más incómodo? Aceptar que no todo lo que te duele es culpa del otro.
A veces es tu fidelidad a una versión vieja de vos que se ata a responder y a quedarte en el mismo lugar.
El victimismo tranquiliza, al menos busca encontrarse con tranquilizadores de turno,
pero también encierra.
Te deja en un lugar donde parece que nunca podés, donde siempre falta algo,
donde la vida “te pasa” sin más que una aburrida rutina.
La vida te pide, que la tomes. Te pide que te mires sin excusas. Que te ubiques en tu época , en tu cuerpo en tus posibilidades.
Que reconozcas dónde te estás quedando por miedo del otro lado; del pasado condicionante.
La vida te pide que hagas buenos negocios, que dejes de negociar con lo que sabés que ya no es para vos.
Porque asi no hay soberania , no hay libertad. Si seguís esperando que todo afuera cambie primero, seguirás en tu desierto.
Ahí , no hay renacimiento.
Si seguís sosteniendo lo que ya murió adentro tuyo, vos también moris a tu oportunidad.
Esta Pascua no es para recordar una historia.
Es para encarnar una decisión; salir de tu propia esclavitud.
Aunque duela.
Aunque dé miedo.
Aunque no sepas exactamente cómo.
Porque del otro lado de eso que evitás,
está la vida que de verdad querés.
Te deseo de ❤️ que puedas comenzar a elegirla , el resto solo sucede .
Te abrazo en tu celebrar la vida con el espíritu y el corazón disponible.