28/12/2018
Sabemos por la Nueva Medicina que cada enfermedad se desencadena a partir de una situación de conflicto. Y que el contenido del conflicto determina el tipo de patología que, a su vez, suele provocar un estado de ánimo más o menos alterado. Resolver el conflicto se convierte, en la medicina moderna, en el punto de partida no sólo para curar la enfermedad, sino también para transformar la emoción y transformar la percepción de la realidad.
Veamos de cuántas maneras se puede resolver una situación de conflicto. Ahora mismo, se pueden abordarla Pero lo que sí voy a hacer es mostrar lo que hasta este momento he comprobado que funciona más rápido.
Tipos de solución:
Resolver el conflicto.
cancelar el conflicto
Liberar el foco de Hamer y liberar la funciones energética
Liberación Psicosomática – Liberación Somato-Emocional
Resolver el conflicto desemboca en una reacción en cadena que afecta a tres niveles en el ser humano: a nivel de la psique, a nivel del cerebro y a nivel de los órganos. Es, probablemente, la solución más completa, ya que se pone en marcha la armonización del estado de ánimo, del cerebro y la recuperación de los tejidos y órganos, que son los que manifiestan los signos y síntomas.
Algunos ejemplos:
En las afecciones de la vejiga urinaria tenemos que fijarnos en si marcamos adecuadamente los límites a los demás, si somos lo suficientemente asertivos como para expresar lo que queremos y lo que no. Porque de lo contrario, la vejiga se inflamará y provocara una infección urinarias lo que permitirá marcar nuestro territorio como hacíamos en la época de las cavernas.
el conflicto de las infecciones urinarias es conflicto de territorio, mientras mas fuerte es la o***a así alejamos a la persona que nos desagrada en nuestro territorio.