16/01/2026
Vivimos en un contexto que no nos enseña a escucharnos. Nos empuja a seguir, a rendir, a adaptarnos, incluso cuando el cuerpo ya está cansado.
Por eso hoy llamamos “meditación” a casi cualquier pausa breve.
Y aunque esas pausas pueden ayudar, meditar en un sentido profundo es algo más.
Es entrenar la capacidad de observar lo que ocurre dentro de ti, sin huir, sin exigirte, sin reaccionar automáticamente.
Pensamientos, emociones y sensaciones corporales
entendidas dentro de tu historia y tu contexto de vida.
Dos o cinco minutos sí cuentan.
No como solución rápida,
sino como el inicio de un proceso de regulación y conciencia.
En Anisa trabajamos la meditación integrada con journaling y conciencia corporal, porque comprender lo que nos pasa es una forma de cuidarnos en un mundo que muchas veces no se detiene.
✨️💛