24/07/2017
COMUNICADO SINDICATO UNITARIO DE ESCRITORES Y ESCRITORAS DE CHILE
En la reunión abierta efectuada el 15 de julio del año 2017 en el Centro Cultural Manuel Rojas, se compartieron visiones respecto al panorama actual de la escritura en Chile y se debatieron propuestas que guíen la práctica de la organización frente a los elementos que condicionan negativamente nuestro oficio.
Respecto a las líneas de acción frente a las políticas de Estado, son expuestas las reivindicaciones que emergieron de la reunión y que acuden a dictar respuestas concretas frente a la actual forma de políticas de Estado, principalmente, a la normativa que rige la distribución de recursos a escritores/as a través del Fondo del Libro. De antemano se plantea que al instalar estas propuestas deben ser tratadas con el carácter legal de Política de Estado -por lo tanto, indistinta frente a las sucesiones de gobierno-, para así garantizar la mantención de acuerdos en el tiempo.
UNO. Aumento en la compra de libros de autores nacionales por la Dibam y Ministerio de Educación.
Actualmente el Estado realiza compras de libros a través del sistema Chilecompra y Convenio Marco, donde editoriales de distintos tamaños se ven beneficiados de estas adquisiciones. Sin embargo, el porcentaje de compras privilegia a las editoriales pertenecientes a grandes conglomerados de capitales transnacionales, por sobre las micro o pequeñas editoriales agrupadas en Editores de Chile (EDIN) o la Cooperativa de Editores de la Furia (CEF), donde son publicados la mayoría de los escritores nacionales. Es por esto que el aumento de compras debe ser redefinido conforme a las asimetrías dentro del campo literario chileno, donde se garantice (tentativamente) la adquisición estatal del total de títulos publicados por autores chilenos a través de compras directa a los escritores/as y/ a las editoriales que los publican.
DOS. Redistribución regional de los fondos de creación.
Esta reivindicación guarda relación con la forma en que es llevado el fomento a las iniciativas literarias regionales a través del Fondo del Libro en su línea de Creación. Sin desmerecer que, a nivel de fondo, nos parecen positivos los esfuerzos por descentralizar la entrega de recursos, al momento de analizar la forma en que es aplicada la distribución, encontramos falencias. Si actualmente el porcentaje aproximado entre la región Metropolitana y las demás regiones está en relación del 40% y el 60% respectivamente, se obvia el peso que regiones como Valparaíso o el Biobío tienen respecto a otras regiones. Para esto, se propone la redistribución de recursos del Fondo del Libro en materia de Creación a través de zonas que equiparen el peso de regiones como Valparaíso y la Metropolitana -que, por atribución de fondos, podrían concursar dentro de la misma zona centro- favoreciendo así a las postulaciones de las zonas norte y sur del país.
TRES. Espacio del Sindicato en la construcción de la Política Nacional del Libro y la Lectura (PNLL).
En virtud del proceso de ampliación y apertura de los involucrados en la discusión y elaboración de la PNLL a nuevos actores (EDIN y CEF), se considera que el Sindicato debe tener un espacio dentro de estas instancias, para así contribuir al nivel de incidencia que los actores del polo independiente tienen frente a los grandes conglomerados que privilegian las lógicas mercantiles. Se debe partir desde la lógica de apoyar la producción literaria nacional, asumiendo el aporte a la diversidad cultural que conlleva el ejercicio de escritores y editores independientes.
CUATRO. Previsión de salud y pensión de vejez y/o invalidez para escritores/as.
Este punto, tiene relación con una de las principales cuestiones que preocupan al Sindicato desde su constitución. En vista de la desprotección que tenemos frente a estas tres materias, concatenado con el poco reconocimiento que los escritores tienen como trabajadores del arte y la cultura, se articula esta reivindicación. De este modo, se debe asegurar un acuerdo que a nivel de Estado garantice la inscripción de los escritores al sistema público de salud (especialmente a los que se ven obligados a la atención particular por no ser trabajadores asalariados), y, por otro lado, una pensión de gracia por concepto de vejez y de invalidez -en virtud de las circunstancias-, para escritores/as en situación desfavorecida. Un aspecto importante que analizar por el Sindicato, son los marcos legales y mecanismos utilizados por el SIDARTE, para lograr la entrega de la pensión de gracia para miembros de su organización. Por otro lado, no se desconoce que, tanto el derecho a la atención y previsión médica, como el de la previsión social y pensiones dignas en Chile, no están garantizados para gran parte de los trabajadores y trabajadoras, lo que convoca al Sindicato a la vinculación con movimientos sociales que tengan como eje estas problemáticas, por ejemplo, al Movimiento No + AFP y al Movimiento Salud para Todos.
Estas reivindicaciones son complementarias con propuestas y líneas de acción a nivel interno como: PROPULSAR LA ASOCIATIVIDAD CON OTRAS ORGANIZACIONES RELACIONADAS O CON PROBLEMAS SIMILARES, DESAROLLAR PRÁCTICAS SINDICALES QUE FAVOREZCAN Y MEJOREN LA DIFUSIÓN DE LAS OBRAS DE ESCRITORES Y ESCRITORAS, POTENCIAR EL ESPÍRITU DE UNIDAD ENTRE LOS ESCRITORES COMO TRABAJADORES Y TRABAJADORAS DEL ARTE, Y DESARROLLAR UN MARCO DE BUENAS PRÁCTICAS LABORALES EN EL CAMPO LITERARIO. El desarrollo de estos lineamientos y otros temas son profundizados en el acta de la reunión enviada por correo electrónico y queda a disposición de quién quiera consultarla en la sección de Notas de esta misma página.
Santiago de Chile, lunes 24 de julio del 2017.