15/06/2019
Hace un tempo, pensaba muy distinto, tenia miedo y tristeza por las mujeres, que sufrimos la ansiedad de este siglo y no vemos la medicina y la fuerza que quema nuestros úteros. Sentía que se nos acababa el tiempo. Pero ahora, lo veo todo distinto, llevamos tanta historia a cuestas, toda una vida humana de hacernos creer que somos naturalmente inferiores y que todo lo importante se limita al género masculino, los fuertes, los inteligentes proveedores de las frágiles mujeres con sus crías frágiles. Para ser grandes, debimos ser mas masculinas, mas rudas. Tanto tuvo que pasar para que pudiéramos ver esta guerra, este desequilibrio en las fuerzas de la dualidad.
sé que en nuestro instinto mas profundo, conocemos una verdad distinta, aunque no lo creamos, siempre nos hemos sentido mágicas y cuando estamos juntas siempre se aparece un soplo de esa magia. Al cerrar los ojos un instante y sentirnos por dentro.
Ahora ya no siento miedo de nosotras, porque he cerrado los ojos, he visto la verdad, este desequilibrio nos está matando hace tantos siglos, pero ya no mas. el mundo agoniza y la feminidad; el cuidar, amar, crear, respetar y sanar, que todos y todas tenemos dentro, nos vendrá a iluminar, justo al final de este largo invierno.