15/12/2020
TÉ ROOIBOS ( Aspalathus linearis)
Historia en breve (información de consumidoresorganicos.org , Dr. Joseph Mercola, 17 de junio de 2019)
La aspalatina, un componente de esta planta, tiene efectos hipoglucemiantes y puede ayudar a estabilizar el azúcar en la sangre. Los antioxidantes pueden generar un efecto beneficioso para prevenir los derrames cerebrales, artritis y enfermedades neurodegenerativas, y su efecto antiinflamatorio puede ayudar a disminuir el dolor, así como mejorar el estado de la piel.
Al igual que otras hierbas, los rooibos deben almacenarse en un recipiente hermético, lejos del calor, luz, humedad y otros alimentos aromáticos, como el café o especias.
Este té puede tomarse frío o caliente, pero, de cualquier manera, se prepara al infusionar las hojas trituradas y secas de la planta del té en agua hirviendo. El té rooibos (pronunciado “roy-boss”) se elabora con las hojas fermentadas del Aspalathus linearis, una planta nativa de Sudáfrica. Según el Consejo de Rooibos de Sudáfrica, no es un verdadero té sino una hierba seca y fermentada.
Antecedentes del té rooibos
El botánico identificó al té rooibos por primera vez en 1772, pero la Dra. Annique Theron fue quien dirigió la atención sobre el té rojo de Sudáfrica cuando descubrió que podía calmar y aliviar los cólicos de su bebé. El Consejo de Rooibos de Sudáfrica reconoce a Theron por haber popularizado lo que se ha convertido en un remedio básico.
El té comenzó a ganar popularidad en los Estados Unidos ya que durante la Segunda Guerra Mundial era casi imposible importar té de los países asiáticos. Se convirtió en una excelente alternativa, pero el precio siguió siendo costoso conforme escaseaban las semillas.
En 1930, un médico local y un botánico aficionado descubrieron el secreto para germinar las semillas y, junto con un agricultor comercial, desarrollaron métodos de cultivo que les permitían producir rooibos a una escala mayor.
En 1980, los científicos japoneses y estadounidenses descubrieron que este té contenía un poderoso antioxidante, y en 1995, una empresa de investigación sudafricana descubrió que este té exhibía propiedades antivirales, antialérgicas, antiinflamatorias y antibacterianas. Para 2003, el té rooibos estaba completamente establecido y ganaba popularidad en los Estados Unidos y Europa.
El sabor puede variar en función del contenido botánico de la hierba
Si bien, hay una clara diferencia de sabor entre los tipos de té rooibos rojo y verde, los científicos también han encontrado que hay un compuesto que contribuye al sabor y sensación del té rooibos fermentado. El compuesto, ácido Z-2- (β-d-glucopiranosiloxi)-3-fenilpropenoico (PPAG), se ha aislado del material vegetal sin fermentar.
Los investigadores encontraron un compuesto similar, y el análisis de las hojas de un gran número de plantas demostró que el PPAG no estaba presente de manera uniforme en cantidades detectables en las hojas de diferentes plantas en las plantaciones comerciales.
Durante la fermentación, hubo una amplia variación en los niveles de PPAG, que se descubrió posteriormente en las infusiones y extractos comestibles. Los investigadores descubrieron que podría añadir un sabor ligeramente amargo al té ácido, lo que puede explicar la diferencia de sabor en el té rooibos de diferentes fabricantes.
Este ácido inusual es uno de los componentes principales de las infusiones fermentadas y ha demostrado que puede mejorar la liberación de insulina, así como la captación de glucosa en las células musculares.