13/03/2026
Ser neuroeducadora para mí nunca ha sido solo un trabajo.Es una vocación que nació desde muy temprano en mi corazón.
Es escuchar a cada niño, comprender sus procesos, acompañar a cada familia y recordar que detrás de cada dificultad de aprendizaje hay una historia, una emoción y un enorme potencial esperando ser descubierto.
Cuando inicié este camino jamás imaginé todo lo que vendría después.
Êkole comenzó como un sueño pequeño… y con el tiempo se transformó en un proyecto lleno de propósito, donde la neuroeducación se convierte en una herramienta para guiar, fortalecer y abrir caminos en la vida de muchos niños y niñas.
También he entendido que no todas las dificultades en el aprendizaje nacen únicamente en el aula.
Y no todo niño que presenta retos en su proceso educativo tiene necesariamente un trastorno o una condición neurológica que deba ser diagnosticada.
Muchas veces nuestro verdadero papel es orientar, tranquilizar, explicar, acompañar y ayudar a las familias a mirar a sus hijos desde una perspectiva diferente: con amor, comprensión y confianza en sus capacidades.
Hoy, cuando pienso en todos los niños y familias que han pasado por Êkole, siento una profunda gratitud.Cada proceso, cada avance y cada sonrisa me recuerdan por qué elegí este camino.
Acompañarlos, ver su progreso y ser parte de su desarrollo es, sin duda, uno de los mayores privilegios de mi vida.
Jhoana Flórez.
Neuroeducadora con amor y propósito. 🧠🧡🦋