11/02/2026
De acuerdo con un ensayo clínico aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo, publicado en la revista Research in Autism Spectrum Disorders , la suplementación con L-carnitina mostró un beneficio terapéutico significativo en niños diagnosticados con trastorno del espectro autista (TEA).
En este estudio, 30 niños con autismo recibieron L-carnitina por vía oral a una dosis de 100 mg/kg/día, o un placebo, durante seis meses. Los resultados clínicos se evaluaron mediante la Escala de Clasificación del Autismo Infantil (CARS), junto con análisis bioquímicos de los niveles de carnitina libre y total.
Los resultados mostraron una mejora estadísticamente significativa en las puntuaciones de CARS en el grupo que recibió L-carnitina en comparación con el grupo placebo, lo que indica una reducción en la gravedad del autismo. Además, los niveles de carnitina libre y total aumentaron de forma significativa en los niños tratados, lo que respalda la eficacia biológica del suplemento.
El estudio también informó que la L-carnitina fue generalmente segura y bien tolerada, con efectos secundarios mínimos durante los seis meses de tratamiento. Aunque se observaron mejoras en los síntomas conductuales, no se encontró una relación directa entre los niveles iniciales de carnitina y la magnitud de la mejoría clínica, lo que sugiere que la respuesta al tratamiento no depende necesariamente del estado bioquímico inicial.
Los autores concluyeron que la L-carnitina puede utilizarse como una terapia complementaria en el manejo del autismo, especialmente por su papel en la función mitocondrial y el metabolismo energético. Sin embargo, destacaron la necesidad de más estudios a largo plazo para definir la dosis óptima y comprender mejor los mecanismos mediante los cuales la L-carnitina influye en el desarrollo neurológico en el TEA.