29/03/2026
" Por fin lo entendí: el amor de mi vida no pasaría ni un solo día sin hablarme, no soportaría verme llorar, no podría estar ni un segundo sin algo mío, escucharía cada pensamiento y cada sentimiento mío como si fueran los más importantes del mundo. No sería alguien que aparece cuando le conviene o que desaparece cuando las cosas se ponen reales. Sería esa persona que elige quedarse aunque duela, que me busca aunque esté todo perfecto, que me
abraza antes de que termine de explicarle por qué lloro. Y hoy, al darme cuenta de eso, dejé de conformarme con menos. Porque merezco un amor que no me haga dudar ni un segundo de si soy prioridad…"
-Psicologa Jazmín Galindo