10/02/2026
¿Alguna vez has notado que entras a una habitación y, sin razón aparente, te sientes cansada o tensa?
No es “mala energía”. Es neurociencia.
Tu cerebro procesa constantemente tu campo visual. Cuando tus ojos escanean la casa y encuentran objetos que pertenecen a una historia que ya terminó (la cafetera que compraron juntos, el cuadro que eligió él, los libros de ese viaje), tu amígdala se activa levemente.
Es un micro-estrés constante. Tu casa, que debería ser tu lugar de recarga, está drenando tu batería porque te obliga a procesar recuerdos no resueltos en segundo plano.
Lo que Marie Kondo llama “la magia del orden”, en psicología clínica lo llamamos reapropiación del espacio.
No se trata de tirar por tirar. Se trata de entender que para que nazca tu nueva identidad, el escenario debe cambiar.
Si un objeto no te da paz, te está quitando energía. Y en este momento de tu vida, tu energía es el recurso más caro que tienes.
No guardes cosas por culpa, por “si acaso” o por lealtad a un pasado que ya no existe.
Haz espacio. El vacío no es ausencia; es la disponibilidad para lo nuevo que está por llegar.
¿Te atreves a empezar hoy con un solo cajón?
Divorcio ReinvencionPersonal MarcelaMonteRiso