23/04/2026
Meses atrás escribí este comentario… y hoy la vida me lo volvió a poner de frente.
(👉 Lo que escribí en ese momento lo dejo en las imágenes 2 y 3 de este carrusel).
Y no fue casualidad.
Hace unos dias llevé a Luis a consulta con un médico internista, por su tema inmunitario.
Nada que ver —en teoría— con “autismo”.
Pero pasó algo que, para muchos, debería ser normal… y no siempre lo es. Me escuchó, sin descalificar, sin mirarme como si estuviera exagerando.
Pero, sobre todo, sin reducir a Luis a un diagnóstico. Vio a la persona, su historia, todo lo que hay detrás.
Revisó antecedentes desde la infancia, infecciones recurrentes, procesos que muchas veces quedan fuera cuando todo se encasilla en un Dx.
Y algo más: la sospecha clínica coincidió con la mía.
Eso confirma algo que llevo tiempo diciendo:
𝗘𝗹 𝗲𝗿𝗿𝗼𝗿 𝗻𝗼 𝗲𝘀 𝗯𝘂𝘀𝗰𝗮𝗿 𝗮𝘆𝘂𝗱𝗮. 𝗘𝗹 𝗲𝗿𝗿𝗼𝗿 𝗲𝘀 𝗯𝘂𝘀𝗰𝗮𝗿 “𝗾𝘂𝗶𝗲𝗻 𝘁𝗿𝗮𝘁𝗲 𝗲𝗹 𝗮𝘂𝘁𝗶𝘀𝗺𝗼”… 𝗲𝗻 𝗹𝘂𝗴𝗮𝗿 𝗱𝗲 𝗯𝘂𝘀𝗰𝗮𝗿 𝗽𝗿𝗼𝗳𝗲𝘀𝗶𝗼𝗻𝗮𝗹𝗲𝘀 𝗾𝘂𝗲 𝗲𝗻𝘁𝗶𝗲𝗻𝗱𝗮𝗻 𝗮𝗹 𝘀𝗲𝗿 𝗵𝘂𝗺𝗮𝗻𝗼 𝗲𝗻 𝘀𝘂 𝘁𝗼𝘁𝗮𝗹𝗶𝗱𝗮𝗱.
Porque el TEA no anula la biología. No sustituye lo médico.
Y cuando dejamos de ver el diagnóstico como el todo… empezamos realmente a ayudar.