28/01/2026
Te lastiman, se ofenden y tú pides perdón.
Es el truco más viejo del manual del manipulador (o del narcisista). En psicología lo llamamos “Inversión de la Culpa” o DARVO (Deny, Attack, and Reverse Victim and Offender).
La escena siempre es igual:
1. Ellos cometen una falta (te gritan, te mienten, te fallan).
2. Tú reclamas (con justa razón).
3. Ellos reaccionan con ofensa exagerada: “¡No puedo creer que pienses eso de mí!”, “¡Siempre me estás atacando!”.
Y de repente... el foco cambia. Ya no hablamos de SU error. Hablamos de TU “mala reacción”.
Y terminas disculpándote para calmar las aguas.
Si estás en un vínculo así, escucha esto: Reclamar respeto no es agresión. Poner límites no es
traición.
Si cada vez que pides lo justo terminas sintiéndote el villano... ahí no es. Sal de ahí. Ponte a salvo.
— Dr. Eric | Psiquiatría & URM