02/11/2022
Desde el punto de vista de la tanatología, la muerte es un proceso natural de la vida y todos los seres humanos tarde o temprano, se enfrentan al proceso de duelo. La finalidad de esta disciplina es desarrollar la capacidad de entender, comprender y ayudar a vivir de manera resiliente y natural la muerte o cualquier tipo de duelo.
Más allá de una celebración que data de la era prehispánica, el día de los fieles difuntos puede representar un espacio de desahogo emocional para quienes aún no logran llegar a la aceptación de su duelo.
La participación en rituales religiosos, costumbres como compartir en familia la colada morada mientras se recuerda los mejores momentos de quienes se nos adelantaron (o incluso los momentos difíciles), la escritura de una carta, etc son herramientas que terminan facilitando un proceso de meditación y análisis respecto a la pérdida, se dedica tiempo para pensar y reflexionar en el ser querido que no está, existe un encuentro emocional y espiritual que ayudaría a cerrar el ciclo de esa pérdida, y finalmente la motivación por salir con un aprendizaje y un crecimiento de ella; a eso se le llama RESILIENCIA