04/01/2026
La cirugia Bariátrica representa hoy en día la herramienta más efectiva y comprobada para el control de la obesidad y las enfermedades metabólicas asociadas. Más allá de la pérdida de peso visible en las imágenes, los cambios que ocurren en el organismo de los pacientes son profundos, medibles y sostenidos en el tiempo.
Tras la cirugía, se produce una mejoría significativa del metabolismo, con regulación hormonal que favorece la saciedad, disminuye el apetito y mejora la sensibilidad a la insulina. En pacientes con diabetes tipo 2, los niveles de glucosa pueden normalizarse incluso en las primeras semanas, reduciendo o eliminando la necesidad de medicamentos. De igual manera, la hipertensión arterial, la dislipidemia y el síndrome metabólico muestran una notable reducción, disminuyendo el riesgo de infarto, accidente cerebrovascular y daño renal.
Los cambios fisiológicos se acompañan de una transformación física evidente: reducción del exceso de grasa corporal, mejor movilidad, mayor energía y una mejor calidad de vida. A nivel emocional, muchos pacientes experimentan un aumento en la autoestima, mayor seguridad personal y recuperación de actividades que antes eran limitadas por el peso.
A diferencia de las dietas y tratamientos convencionales, cuyos resultados suelen ser temporales, la cirugía bariátrica actúa sobre la causa biológica de la obesidad, no solo sobre sus síntomas. Por ello, cuando está indicada y realizada por un equipo especializado, se convierte en la mejor opción terapéutica para lograr un control duradero de la obesidad y sus complicaciones, permitiendo a los pacientes recuperar salud, bienestar y esperanza de vida