31/12/2025
El 2025 fue un año fugaz, pero profundamente revelador.
No pasó para ser contado en meses, sino para ser comprendido en conciencia.
Cada experiencia —agradable o incómoda— fue una invitación silenciosa a mirar hacia dentro, a detenernos lo suficiente como para escuchar lo que el ruido cotidiano suele callar. Porque no crecemos cuando todo es fácil, sino cuando nos atrevemos a sostener la pregunta, la emoción y la incertidumbre sin huir.
Este año nos recordó que la verdadera transformación no ocurre fuera, sino en la forma en que interpretamos lo que nos sucede.
Que lo vivido nos vuelva más humanos, no más duros.
Que lo aprendido nos acerque más a quienes somos, no a quienes aparentamos ser.
Porque al final, las lecciones más importantes no se gritan…
se sienten en silencio, muy dentro de nosotros y desde ese lugar tenemos la oportunidad de transformarnos.
Les deseo que el 2026 llegue con más calma que prisa,
con más claridad que ruido
y con la certeza de que todo lo que viene
también está a tu favor.
FELIZ AÑO NUEVO 🎊
#2025