09/03/2026
El 8 de marzo no es una fecha de celebración comercial ni un día de flores y felicitaciones. Es una jornada de memoria, lucha y combate de la clase trabajadora.
Recordamos a las obreras textiles que se levantaron contra la explotación, a las mujeres que en fábricas, campos y barrios enfrentaron jornadas interminables, salarios miserables y violencia patronal. El origen de esta fecha está en la lucha de las trabajadoras contra el capitalismo, no en los discursos vacíos del poder.
Hoy las mujeres de la clase trabajadora seguimos sosteniendo el mundo con nuestro trabajo en hospitales, escuelas, mercados, calles y hogares. Sin embargo, somos quienes cargamos con las peores condiciones:
salarios más bajos, doble jornada de trabajo, precarización laboral y violencia cotidiana.
El sistema capitalista necesita nuestra explotación para mantenerse. Nos quiere cansadas, divididas y obedientes.
Mientras los gobiernos hablan de igualdad en discursos y reformas superficiales, la realidad para millones de mujeres trabajadoras es más pobreza, más precariedad y más control sobre nuestros cuerpos y nuestras vidas.
Por eso decimos con claridad:
No luchamos por más puestos para mujeres en el poder que nos explota.
No luchamos por reformas que maquillen la desigualdad.
No luchamos por la inclusión en un sistema injusto.
Luchamos por derribar las condiciones que hacen posible nuestra explotación.
Nuestra lucha es clasista, porque la opresión que vivimos está ligada a la explotación de la clase trabajadora.
Nuestra lucha es anticapitalista, porque este sistema convierte la vida en mercancía y el trabajo en miseria.
Nuestra lucha es antiimperialista, porque los pueblos del mundo son saqueados por las potencias y las empresas que destruyen nuestras tierras y nuestras vidas.
Y es también una lucha antireformista, porque sabemos que las conquistas reales no nacen de concesiones del poder, sino de la organización y la lucha colectiva.
La historia lo demuestra:
cuando la clase trabajadora se organiza, tiembla el poder.
Este 8 de marzo levantamos la bandera de las mujeres trabajadoras que no se resignan.
Por la organización de las trabajadoras.