19/01/2026
Cuando ocurre una tragedia, la verdad también se pierde.
Lo hemos vuelto a ver tras el accidente ferroviario de Adamuz.
Y lo vimos antes en pandemias, atentados, guerras, catástrofes naturales o crisis corporativas.
En cuestión de minutos, aparecen:
– Llamadas falsas a la “solidaridad ciudadana” que entorpecen emergencias reales
– Imágenes generadas con IA que no corresponden a los hechos
– Narrativas políticas oportunistas
– Capturas fuera de contexto que buscan señalar culpables inmediatos
– Y un ruido informativo que amplifica el dolor y la confusión
Nada nuevo.
Lo preocupante es la velocidad, la sofisticación y el impacto emocional con el que hoy se propagan estos bulos.
En OnbrandinG llevamos años analizando este patrón, cada incidente crítico activa un ecosistema de desinformación, la emoción precede al dato, el algoritmo premia el impacto, no la verdad y la reputación (institucional, mediática o personal) queda expuesta en tiempo real
Esto ya no va solo de fake news. Hace tiempo sue no va de esto.
Va de seguridad informativa, gestión de crisis, salud democrática y protección de las víctimas. Por encima de todo.
Por eso insistimos en 3 ideas clave:
1. La verificación no es opcional, es una responsabilidad.
2. La tecnología que genera bulos debe usarse también para detectarlos.
3. La ciudadanía necesita alfabetización digital emocional, no solo técnica.
Las tragedias no se honran compartiendo cualquier cosa.
Se honran parando, verificando y pensando. Hay plataformas como Vost Spain, factchequers nacionales y Fuentes de FFCCSSEE que deberían ser nuestras FFII autorizadas.
Seguiremos trabajando para anticipar estos escenarios, analizar narrativas tóxicas y ayudar a instituciones, empresas y personas a proteger su identidad y su credibilidad cuando más frágiles son.
Porque en una crisis, la verdad también necesita un equipo de emergencia.
OnbrandinG
Inteligencia, reputación y ciberinvestigación