25/05/2025
Los padres que pasan mucho tiempo en sus celulares tienden a gritarles más a sus hijos, según un estudio.
No es ninguna novedad que necesitemos controlar el tiempo que los niños pasan frente a la pantalla. Pero ¿sabÃas que el tiempo que los adultos pasan usando sus teléfonos celulares o computadoras también impacta en su bienestar y sus relaciones familiares? Un nuevo estudio , realizado por la Universidad de Waterloo (Canadá), demostró que los padres que pasan de 3 a 4 horas al dÃa usando teléfonos inteligentes tienden a gritar y quejarse más a sus hijos.
Para llegar a esta conclusión, los investigadores entrevistaron a 549 personas que tienen al menos dos hijos entre 5 y 18 años. Respondieron preguntas sobre hábitos digitales, estado emocional, funcionamiento familiar y prácticas de crianza.
"No solo los niños usan dispositivos electrónicos . Los padres también usan medios digitales por diversas razones, y este comportamiento puede afectar a sus hijos. Al analizar esto, debemos considerar las motivaciones y el tiempo que los cuidadores pasan con estos dispositivos", afirmó Jasmine Zhang, una de las autoras del estudio.
Los resultados de la investigación revelaron que en la mayorÃa de los casos, los padres recurren a la tecnologÃa para "escapar de la realidad" y distraerse en momentos de angustia. Y es precisamente este tipo de comportamiento el que hace que se distancien de su familia, se pierdan momentos de interacción con sus hijos y terminen siendo agresivos y groseros con ellos.
Pero la tecnologÃa no siempre es el gran villano. Las investigaciones también han demostrado que cuando los padres pasan tiempo en sus teléfonos para mantener conexiones con sus seres queridos, tienden a exhibir prácticas de crianza positivas, como escuchar las ideas de sus hijos y elogiarlos.
El experimento, sin embargo, no analizó a qué programas o sitios web accedieron los adultos durante este tiempo de inactividad frente a las pantallas. "Ahora también debemos considerar los matices de estos comportamientos digitales, porque algunos pueden tener consecuencias positivas, mientras que otros pueden causar aún más sufrimiento", explicó Dillon Browne, profesor de psicologÃa de la Universidad de Waterloo.