27/02/2026
El fin de semana no siempre trae descanso.
A veces trae contacto.
Cuando la agenda se vacía,
cuando el ruido baja,
cuando el cuerpo deja de correr…
Aparece lo que estaba esperando.
Inquietud.
Soledad.
Miedo difuso.
No es que estés mal.
Es que la distracción dejó de protegerte.
Muchas personas viven activadas toda la semana
y desreguladas cuando paran.
Porque parar implica sentir.
Y sentir no siempre fue seguro en la historia de todos.
En el Taller del Miedo trabajamos también esto:
cómo estar contigo cuando el ruido desaparece.
No estás roto.
Estás empezando a escucharte.
Si esto te pasa los viernes, guárdalo.
Puede que esta noche lo entiendas mejor.