18/02/2026
Hay partes del cuerpo de las que casi no se habla.
Y, sin embargo, sostienen mucho más de lo que imaginamos.
El suelo pélvico es una de ellas.
Muchas personas conviven con pequeñas señales que normalizan:
incomodidad, pérdidas, presión, molestias…
como si fueran “lo que toca”.
Pero el cuerpo no habla por casualidad.
Cuando algo no está en equilibrio, avisa.
El suelo pélvico forma parte de tu estabilidad, tu postura, tu movimiento y tu bienestar diario.
No es un tema incómodo.
Es salud.
Escucharlo, valorarlo y acompañarlo adecuadamente puede cambiar mucho más de lo que crees.
🔹 Cuidar lo que no se ve también es cuidarse.