10/02/2026
Los sonidos del silencio
Después de algunas situaciones difíciles que me han atravesado estas semanas, he vuelto a pensar en lo que duele.
En lo que se dice… y, sobre todo, en lo que nunca se pregunta.
En mi vida hubo más silencios que palabras. Y eso que mi familia es , y era, de hablar.
Pero lo esencial… se callaba.
Se dejó de preguntar y, sin darme cuenta, comenzó ese silencio.
Y el silencio no protege. Se acumula.
Y llegó Juanlu.
Y su discapacidad se normalizó tanto que algo profundamente extraordinario empezó a vivirse como ordinario.
Cuando nadie pregunta, una aprende a callar, a no molestar, a decir “todo va bien” incluso cuando no va.
Pero lo que no se dice no desaparece. Sale más tarde.
A veces en forma de cansancio extremo, otras, en forma de gritos que no quería dar,de enfado...de culpa.
Estos días, entre pérdidas y conversaciones muy duras, lo he sentido con más claridad que nunca.
Quizá por eso hay muertes que duelen de una forma distinta.
Hay personas que quieren vivir y una enfermedad se las lleva.
Y hay otras que deciden irse, aunque dejen dolor detrás y heridas abiertas, sin intentar luchar ni cerrar.
No es lo mismo.
Las madres que cuidamos hijos con discapacidad no tenemos esa opción.
Rendirse no entra en el menú,
aunque a veces una enfermedad terminal acabe con nosotras.
Podemos estar rotas, agotadas, enfadadas con la vida…pero seguimos.
Porque alguien nos necesita vivas.
Por eso es tan importante hablar, preguntar y acompañar sin frases vacías, y no apartar la mirada cuando la vida se vuelve dura.
Madres sin límites nació cuando comencé a tomar conciencia de mi realidad y de todo lo que aún sigo descubriendo en mí, cada vez más profundo.
Aquí no buscamos ser fuertes todo el tiempo, buscamos ser verdaderas.
Que el dolor tenga palabras y que el silencio no vuelva a romper por dentro a una madre más.
Ana 💜
Una madre sin límites, gracias a sus hijos y, sobre todo, gracias a sí misma.