22/12/2025
¿Feliz Navidad?
A veces sí. A veces no.
Y está bien cualquiera de las dos.
En estas fechas se mezclan muchas cosas: pensamientos, recuerdos, emociones, expectativas… y también gastos, compromisos y ritmos que no siempre acompañan cómo nos sentimos por dentro.
Queremos compartir dos reflexiones que nos “rechinaban” estos días:
1️⃣ El consumo como sinónimo de felicidad
Celebrar, regalar, reunirse… todo eso puede ser precioso cuando nace del deseo, del equilibrio y de nuestras posibilidades reales.
Pero seguir confundiendo consumo = felicidad o abundancia material = amor solo nos aleja de lo esencial.
2️⃣ La idea de que solo valen la alegría y la paz
La alegría y la paz son maravillosas cuando son auténticas.
Pero… ¿qué pasa cuando tu realidad no coincide con lo que “toca sentir”?
Para muchas personas, la Navidad llega en medio de duelos, enfermedades, conflictos familiares, dificultades económicas o simplemente un cansancio emocional profundo.
En esos casos, la tristeza, la rabia o la frustración quedan silenciadas, como si fueran emociones “no válidas” estas semanas.
Y sin embargo, nombrarlas, compartirlas y permitirnos sentirlas suele aliviar más que cualquier celebración forzada.
La verdad es que todas las emociones tienen derecho a existir, también en Navidad.
Porque ¿quién no transita por varias de ellas en estas fechas?
✨ Una Navidad donde la alegría y el dolor puedan convivir se parece mucho más a la vida real.
Y ahora sí:
¿Qué opinas tú?
Te leemos con cariño.