08/01/2026
Hay hábitos que no se ven,pero pesan:
formas de hablarnos, de relacionarnos, que se vuelven tan normales que dejamos de cuestionarlas y además automatizamos, no porque nos hagan bien, sino porque es prácticamente un modo de supervivencia.
Enero no siempre pide empezar de cero, a veces pide algo más honesto: dejar de repetir lo que ya no nos cuida, observar con conciencia qué seguimos sosteniendo por costumbre, por miedo o por lealtad a una versión antigua de nosotras, porque la práctica del yoga, dentro y fuera del mat, empieza ahí, en elegir menos dureza y más presencia, en desaprender sin castigarnos y permitirnos cambiar de relato sin sentir que traicionamos nada.
Si alguno de estos hábitos te resuena, me gustaría leerlo en comentarios. 🤍