09/01/2026
Durante años, la pirámide alimentaria fue un instrumento político-industrial, no biológico.
Se demonizó la proteína, se glorificaron ultraprocesados “enriquecidos”, se confundió a la población… y el resultado está a la vista:
obesidad, diabetes, inflamación crónica, fatiga metabólica.
Lo que está pasando ahora en Estados Unidos, a nivel de gobierno y de política alimentaria, es un cambio histórico.
Por primera vez en décadas, desde instancias como el United States Department of Health and Human Services, se está cuestionando el dogma que ha enfermado a millones de personas.
Se está volviendo a decir una verdad básica, pero poderosa:
👉 la comida real es la base de la salud.
👉 la densidad nutricional importa.
👉 proteína de calidad, verduras, alimentos mínimamente procesados deben estar en la cima, no en los márgenes.
Ojalá este movimiento cruce fronteras.