19/02/2026
Tu hija se enamora.
Y tú solo ves peligro.
Ves WhatsApp.
Ves distracción.
Ves notas bajando.
Y el miedo sale en forma de ironía o amenaza:
“Vives en las nubes.”
“Como sigas así, te quito el móvil.”
Pero ella no escucha “me preocupas”.
Escucha:
👉 “Tu novio es un problema.”
👉 “Tu mundo no me gusta.”
Y ahí empieza la distancia.
En la adolescencia, enamorarse no es rebeldía.
Es desarrollo. Es vínculo. Es crecer.
Si te pones enfrente, se cerrará.
Si te pones a su lado, podrá escucharte.
No se trata de permitir todo.
Se trata de no convertir su primer amor en una guerra.
Si te ha removido (aunque te haya hecho reír), escribe MANUAL y te envío un regalo para entender mejor lo que pasa en su cabeza.
Porque no se trata de hablar más fuerte.
Se trata de hablar distinto.