05/12/2025
Una preocupación normal aparece frente a algo concreto que necesitas resolver.
Pero las preocupaciones patológicas funcionan distinto: no necesitan un evento real para activarse. Tu mente imagina un escenario negativo… y tu cuerpo reacciona como si fuera cierto.
Es cuando empiezas a preocuparte “por si acaso”, “por lo que podría pasar”, “por si algo sale mal”, aunque no haya ninguna evidencia de que eso esté ocurriendo o vaya a ocurrir. Y aun así, la ansiedad sube como si estuvieras frente a un peligro real.
Estas preocupaciones son desproporcionadas, persistentes y difíciles de detener. Agotan. Te mantienen en alerta constante. Te quitan energía, concentración y disfrute. Y lo más importante: no te preparan, solo te desgastan.
La clave no es luchar contra los pensamientos, sino aprender a reconocer cuándo tu mente está creando falsas alarmas. Porque muchas veces no estás reaccionando a la realidad… sino a una interpretación exagerada alimentada por el miedo.
Cuando entiendes esta diferencia, recuperas poder.
Dejas de vivir persiguiendo amenazas imaginarias y empiezas a responder solo a lo que es real.
🎥 Puedes ver el vídeo completo en mi canal de YouTube, link en bio de IG.
🙌 Si los miedos, el estrés o la ansiedad están afectando tu vida, contáctame.
Psicóloga y Coach
🏅Agenda una sesión: https://www.carolinascotti.com/
💌Puedes escribirme a caro@carolinascotti.com