14/07/2019
Saliendo un poco de nuestro de campo de aplicación, pero es información importante para todos los que somos padres.
Hola amigos:
Anoche me hablaron por un niño que convulsionó. Tal fue el susto de su mamá que casi choca al ir volando a urgencias. Por eso repito hoy una nota que puse en marzo. Vaya con el fin de manejar estas situaciones con más tranquilidad y menos riesgos:
No creo que haya ningún evento que cause más alarma en los papás de un niño sano, que el que convulsione inesperadamente.
Esta es la situación:
El angelito tiene gripita (o diarrea, o cualquier infeccioncita leve), ha traído calentura pero ya el pediatra ha dicho que todo está bien. Te dio paracetamol.
Pero ya en la noche (parece de adrede, casi siempre es en la noche) el niño “se priva”, no responde y se pone morado, luego tieso como tabla, se arquea y empieza a temblar descontroladamente. Babea, aprieta los dientes y le sale espuma por la boca. No responde y en cada sacudida que da con la mirada perdida en el vacío, el corazón de sus padres parece detenerse por la angustia. Sobre todo por la angustia de no saber qué hacer.
Los papás suben al coche y salen disparados al servicio de urgencias más cercano, se vuelan los semáforos en rojo y cometen en el trayecto todas las infracciones que existen en el reglamento de tránsito. Por fin llegan al hospital, avientan la puerta y al enfermero que está en la entrada y gritan pidiendo auxilio. Piensan que el niño se muere. Pero no. Cuando ponen al niño en la camilla, el pequeñito está tranquilamente dormido, chupándose el dedo y hasta sonriendo. Fue una “crisis convulsiva febril”.
Sólo el que ha sufrido esa angustia sabe lo que se siente, por eso la reacción de los papás es sobradamente comprensible.
¿Qué hacer si tu hijo tiene una convulsión por fiebre?
Los papás que tengan niños entre seis meses y cinco años de edad deben saber que a esta edad pueden convulsionar por fiebre:
La convulsión febril es una respuesta del cerebro ante la fiebre que se produce en algunos niños SANOS a esa edad.
Estas convulsiones tienen buen pronóstico, no dejan secuelas y duran menos de cinco minutos. Una vez que pasan, el niño estará bien.
Cualquier gripita, diarrea o infección banal que le cause fiebre la puede provocar.
¿Qué hacer?
* Colocar al niño de lado, para que respire mejor, lejos de cosas con las que se pueda lastimar.
* No meterle nada a la boca.
* Ponerle un supositorio para la fiebre. (Pregunta al pediatra cuál, por si las dudas, cuando vayas a consulta de rutina).
* Llevarlo con el pediatra. Es necesario confirmar el diagnóstico.
Pero sin exponer tu vida y la del niño "volando" a urgencias. Maneja con precaución, pues el niño va estar bien y si chocas quién sabe.
Estas convulsiones son frecuentes. Ocurren entre el 3% y el 5% de los niños, así que te puede pasar. Infórmate y prepárate, pero: calma, son benignas.
Ojo: si el niño convulsiona SIN fiebre, es algo serio que debe ver el neuropediatra.
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Mis datos de localización están en esta página de Facebook, Dr. Alberto Estrada Retes.
¡Saludos!