25/07/2021
Carta de Eva mamá de nuestra Princesa Laura.
D.E.P.
No sé cuántas veces he empezado a escribir esto, mi amor, y es que solo quiero decirte que te quiero, que te quiero mucho, mi pitufa, muchísimo. Que te echo de menos, más del que nunca hubiera imaginado, que te necesito cerca. Que tu sitio es con nosotros, en tu casa, con tu familia.
Laura, teníamos unos planes chulísimos para hacer los cinco ahora que te estabas poniendo tan fuerte. ¡Estábamos tan ilusionados! Lo que habías luchado por recuperarte poca gente lo sabe. Habías pasado unos meses muy muy difíciles, pero lo habías peleado, y nosotros estábamos a tu lado viendo cómo te aferrabas a vivir, intentado ser feliz. Laura, lo habías conseguido, todos tus esfuerzos habían valido la pena, mi amor! Estabas fuerte como nunca, mi pequeña de 7 añitos...
Qué guapa eres, mi niña, mi bebé mayor. Y cuánto bien habías hecho a esta familia. Y cómo te reías en el cole, y en musicoterapia, y con Noelia, y al ir a los caballos, y al volver el otro día en el coche cuando Álex y yo te cantamos El mundo del revés.
Laura, me costó un tiempo estar en paz con el Rett. Un tiempo demasiado largo. Pero un día conseguiste que por fin cambiara el chip. Me di cuenta de que eras la persona más buena del planeta, y que eras incapaz de tener maldad en tu cuerpecito. Pensé que si existían los ángeles debían ser exactamente como tú. Y que tú nos hacías ser una familia especial, y no todo el mundo puede decir eso. Y entonces mi mundo se hizo más fácil, y empecé a ver el futuro contigo con ilusión, sin tantos miedos. Pero nos ha faltado mucho tiempo, bebé. Quiero, necesito, más tiempo para quererte más, abrazarte más, cogerte más de la mano. Mi niña preciosa de nariz perfecta y ojos de almendra, de pequeñas manos de niña Rett, de sonrisa contagiosa. Qué guapa eres, Laura. Qué bonita estás al desperezarte de la siesta, y qué feliz me haces cuando veo cómo me miras de vez en cuando sentada en tu sillita del sofá, como para comprobar que sigo ahí, a tu lado.
Oye, ahora te toca jugar con nosotros desde el cielo, vale? Tú nos mandas nubes con distintas formas, y nosotros trataremos de adivinar qué son. Álex tiene muchas ganas de jugar contigo, y Nico seguro que aprende rápido. Ah, y aprovecha los arcoíris para jugar como toboganes. Sé feliz, mi niña.
Te queremos muchísimo, chunchuneta.
Tus hermanos, tus abuelos y tus padres