Meditando con Maria

Meditando con Maria Guia de crecimiento personal. y Maestra de Meditación Alquímica
🌺Terapias online/presenciales
?

Hoy no vengo con “consejos”. Vengo con pantallazos.He estado guardando frases de internet que me han ido haciendo clic e...
27/04/2026

Hoy no vengo con “consejos”. Vengo con pantallazos.

He estado guardando frases de internet que me han ido haciendo clic estos días… como pequeñas tomas de conciencia de lo que estoy trabajando en mí ahora mismo. Y me apetecía compartirlas contigo porque, al final, estamos en el mismo viaje.

Una meditación funciona cuando la persona que la guía consigue llevarte a una frecuencia determinada.Y eso no se logra s...
24/04/2026

Una meditación funciona cuando la persona que la guía consigue llevarte a una frecuencia determinada.

Y eso no se logra solo con decir palabras bonitas. Se logra, sobre todo, a través de tres cosas: la voz, la música y el entorno que se crea. Por eso es tan importante que sigas a alguien con quien resuenes de verdad. Que te resuene su voz. Su ritmo. La manera en la que sostiene los silencios. La música que elige. Porque todo eso es lo que te acompaña a entrar en un estado concreto de vibración.

Y por eso muchos me decís que mis meditaciones “son diferentes”.

Porque el proceso en el que yo las creo no es el de sentarme, escribir un guion y grabarlo. Yo hago la meditación y la canalizo a la vez que la grabo. Es decir: voy sintiendo en mí, voy vibrando en mí, exactamente el lugar al que quiero llevarte. Primero lo habito yo… y desde ahí te guío.

Después, la edición y la producción también son parte del trabajo. No es un detalle estético. Es parte de la medicina. Yo elijo una música muy concreta, con una frecuencia ajustada al tipo de experiencia que quiero que trabajes y al estado al que te acompaño a entrar.

Por eso hay meditaciones que no te llevan a ninguna parte. Te entretienen, te relajan un rato… y ya. Y no está mal, pero es otra cosa.

Lo importante es que aprendas a distinguir (y sobre todo, a sentir) cuáles te transforman… y cuáles solo te hacen pasar el rato.

Y ahora quiero leerte: ¿a ti qué te hace conectar más con una meditación: la voz, la música o el ritmo? 🤍

Hay un momento en el que la teoría ya no basta.Lo sé porque lo he visto mil veces… y porque yo también he estado ahí: le...
23/04/2026

Hay un momento en el que la teoría ya no basta.

Lo sé porque lo he visto mil veces… y porque yo también he estado ahí: leyendo, entendiendo, sabiendo lo que hay que hacer… pero sin una herramienta real que te lleve del concepto a la experiencia. Del ruido a la calma. De la supervivencia a la presencia.

Por eso he creado estos procesos de meditación profunda: una terapia de sanación cuántica canalizada por mí, para que la tengas lista y puedas usarla justo cuando lo necesites, a tu ritmo, en tu casa, en tu vida real. Sin esperar a tener tiempo para empezar.

Son audios de casi una hora. Y no están pensados para hacer una vez y ya. Están diseñados para que los repitas como mínimo, tres veces, porque cada repetición te lleva a un nivel diferente de consciencia. La primera vez te coloca. La segunda te abre. La tercera te transforma. Y ahí es donde ocurre lo importante: cuando el cuerpo por fin entiende lo que la mente ya sabía.

Este trabajo está sostenido por más de 16 años de experiencia acompañando a personas en procesos profundos de transformación. Y te lo digo con el corazón en la mano: volver a vivir es posible. No por magia rápida, sino por práctica. Por presencia. Por sostén.

Aquí tienes la herramienta para hacerlo.

Si quieres que te mande el enlace para entrar, comenta AUDIO y te lo paso. 🤍

Muchas veces hacemos las cosas por obligación y no por elección. Y lo peor es que ni siquiera nos damos cuenta: creemos ...
06/04/2026

Muchas veces hacemos las cosas por obligación y no por elección. Y lo peor es que ni siquiera nos damos cuenta: creemos que no queda de otra, que “hay cosas que hay que hacer” aunque no nos gusten. Pero con los años me he dado cuenta de que casi nunca es que no nos gusten… es desde dónde las hacemos.

Cuando vivimos desde la obligación, desde la comparación, desde el demostrar, algo en nosotras se va cerrando. El corazón se va poniendo duro, como si necesitara una coraza para aguantar. Y esa coraza, sí, te protege… pero también te impide recibir, te impide disfrutar, te impide ser tú y sentirte segura. Porque por dentro sigue sonando la misma idea: “no hay opción”, “me van a juzgar”, “van a descubrir algo que ni yo misma acepto”.

Y entonces el cuerpo lo cuenta. Lo cuenta en las contracturas, en los dolores de cabeza, en la mandíbula apretada, en los puños tensos… en esa rigidez constante que no te deja soltar. Y muchas veces también lo vemos reflejado en cosas físicas como el colesterol alto: un corazón endurecido, un centro que se ha ido cerrando por años de sostener y sostener.

Por eso este mes en la Escuela vamos a trabajar en romper esa coraza alrededor del corazón. Pero no desde el “ábrete” a la fuerza, porque no es tan fácil. Antes hay que hacer algo más importante: crear seguridad. Aceptar cada parte de ti. Recuperar la confianza de que ahora sí puedes. No porque sepas cómo hacerlo perfecto, sino porque te sientes capaz de atravesar la incertidumbre y lo desconocido. Porque tienes herramientas. Porque confías en ti. Porque pase lo que pase, vas a remontar el vuelo.

Y desde ahí… sí. Desde ese lugar, el corazón se ablanda. Y entonces soltar deja de ser una frase bonita y se vuelve algo real, sostenido por tu cuerpo.

Si esto te resuena, te espero en la Escuela. Tienes el link en mi bio. Y si prefieres, mándame un privado y te cuento un poquito más. 🤍

Llevo más de 25 años sentándome al lado de personas en el momento exacto en el que la vida se rompe.Primero fue como enf...
27/03/2026

Llevo más de 25 años sentándome al lado de personas en el momento exacto en el que la vida se rompe.

Primero fue como enfermera oncológica en cuidados paliativos. Ahí aprendí algo que no se enseña en ninguna universidad: cómo suena el miedo cuando se queda solo en una habitación. Cómo se mueve la culpa en el pecho. Cómo el amor, incluso en los últimos días, puede ser lo único que le devuelva el aire a alguien.

Y después, la vida me llevó a acompañar desde otro lugar: Cambió el contexto, pero no cambió el núcleo. Porque he visto traumas que cualquiera llamaría “horribles”… y también he visto historias que desde fuera parecen “no tan graves” y, aun así, dejaron la misma herida. La misma huella. La misma profundidad.

Y con los años, lo he entendido con una claridad que me emociona: casi todo lo que duele de verdad tiene la misma raíz.
La falta de amor.

Amor como sostén. Como mirada. Como seguridad. Como estoy aquí contigo.

Y casi todo lo que sana… sana con lo mismo.
AMOR

Por eso, si hoy estás atravesando un momento oscuro, si sientes caos, si no sabes hacia dónde vas, si estás cansada de ser fuerte… quiero decirte esto, como si te lo dijera cerquita, sin prisa:
no estás sol@.

Existen personas. Existen herramientas. Existe acompañamiento.

Y sí: hay salida. Hay luz. Hay amor, aunque ahora no lo veas.

Una de las cosas que más me enorgullecen es lo que ocurre en mi consulta. Ese momento en el que una historia deja de ser una condena y se convierte en un camino. Ese instante en el que alguien vuelve a respirar distinto. Vuelve a habitar su cuerpo. Vuelve a mirarse con más ternura.
Pero siempre lo digo claro: no lo hago yo sola. Lo hacemos junt@s.

Yo te guío, te sostengo y te doy las herramientas.
Pero tú eres quien toma consciencia, e asume responsabilidad, se remanga y se pone a currar por tu vida.

No hay recetas mágicas.
Lo que sí hay, es amor, acompañamiento y seguridad a tu disposición.
Y a veces, eso es exactamente lo que necesitas para volver a casa.

Y si quieres que te acompañe, escríbeme o mira el link de mi bio. 🤍

Llevo más de 25 años sentándome al lado de personas en el momento exacto en el que la vida se rompe.Primero fue como enf...
27/03/2026

Llevo más de 25 años sentándome al lado de personas en el momento exacto en el que la vida se rompe.

Primero fue como enfermera oncológica en cuidados paliativos. Ahí aprendí algo que no se enseña en ninguna universidad: cómo suena el miedo cuando se queda solo en una habitación. Cómo se mueve la culpa en el pecho. Cómo el amor, incluso en los últimos días, puede ser lo único que le devuelva el aire a alguien.

Y después, la vida me llevó a acompañar desde otro lugar: Cambió el contexto, pero no cambió el núcleo. Porque he visto traumas que cualquiera llamaría “horribles”… y también he visto historias que desde fuera parecen “no tan graves” y, aun así, dejaron la misma herida. La misma huella. La misma profundidad.

Y con los años, lo he entendido con una claridad que me emociona: casi todo lo que duele de verdad tiene la misma raíz.
La falta de amor.

Amor como sostén. Como mirada. Como seguridad. Como estoy aquí contigo.

Y casi todo lo que sana… sana con lo mismo.
AMOR

Por eso, si hoy estás atravesando un momento oscuro, si sientes caos, si no sabes hacia dónde vas, si estás cansada de ser fuerte… quiero decirte esto, como si te lo dijera cerquita, sin prisa:
no estás sol@.

Existen personas. Existen herramientas. Existe acompañamiento.

Y sí: hay salida. Hay luz. Hay amor, aunque ahora no lo veas.

Una de las cosas que más me enorgullecen es lo que ocurre en mi consulta. Ese momento en el que una historia deja de ser una condena y se convierte en un camino. Ese instante en el que alguien vuelve a respirar distinto. Vuelve a habitar su cuerpo. Vuelve a mirarse con más ternura.
Pero siempre lo digo claro: no lo hago yo sola. Lo hacemos junt@s.

Yo te guío, te sostengo y te doy las herramientas.
Pero tú eres quien toma consciencia, e asume responsabilidad, se remanga y se pone a currar por tu vida.

No hay recetas mágicas.
Lo que sí hay, es amor, acompañamiento y seguridad a tu disposición.
Y a veces, eso es exactamente lo que necesitas para volver a casa.

Y si quieres que te acompañe, escríbeme o mira el link de mi bio. 🤍

Esta mañana vi el primer brote en una rama de mi higuera 🌱que llevaba meses “vacía”. Era tan pequeño que casi no se veía...
23/03/2026

Esta mañana vi el primer brote en una rama de mi higuera 🌱que llevaba meses “vacía”. Era tan pequeño que casi no se veía… pero a mí me cambió el cuerpo. Me quedé mirándolo como quien recibe una señal: la vida no empuja, no grita, no fuerza. La vida simplemente… abre.

Y pensé: nosotras también somos naturaleza. También somos estación. También florecemos.

Pero para florecer hace falta algo que muchas hemos aprendido a cerrar: el corazón. Ese motor energético que lo mueve todo. Porque cuando la vida duele, el corazón se endurece para protegernos. No por frialdad, sino por amor propio mal entendido: así no me vuelve a pasar. Y sin darnos cuenta, pasamos de vivir a defendernos. Respiramos más arriba. Recibimos con cautela. Nos mostramos a medias. Y claro… así es difícil brotar.

Hay cuerpos que lo expresan incluso en lo físico. Si convives con colesterol alto, tu cuerpo también te está pidiendo lo mismo que la primavera le pide a la tierra: ablandar. Soltar tensión. Abrir espacio. Permitirte recibir.

Porque un corazón endurecido no solo se protege del dolor… también se protege de la alegría. Y entonces la vida llega, pero no entra del todo.

La primavera, por dentro, empieza cuando el cuerpo siente seguridad. Cuando deja de estar en alerta. Cuando la confianza se vuelve un lugar habitable. Y desde ahí, el corazón se abre sin miedo, con calma, con verdad.

Hoy quiero que este post sea un recordatorio suave: estás a tiempo de florecer, pero no a la fuerza. A tu ritmo. Con ternura. Con seguridad. Lento…

Si te apetece, cuéntame en comentarios: ¿qué dudas tienes sobre la energía de la primavera y cómo trabajarla de forma segura? 🤍🌷

Hay días en los que lo deseas con todo tu corazón…y aun así no lo haces.Te propones avanzar, empezar, sostenerlo.Y de re...
18/03/2026

Hay días en los que lo deseas con todo tu corazón…
y aun así no lo haces.

Te propones avanzar, empezar, sostenerlo.
Y de repente aparece “algo”: procrastinas, te distraes, te saboteas.
Y la mente se va a lo fácil: “soy un desastre”, “no tengo fuerza de voluntad”, “siempre igual”.

Muchas veces no es pereza.
Es protección.

Porque por debajo de ese “no puedo” hay memorias antiguas.
Memorias de trauma que fragmentaron partes de ti.
Partes que un día aprendieron mecanismos de supervivencia para mantenerte a salvo: controlar, postergar, congelarte, complacer, desaparecer, atacar antes de ser herida.

Y lo más importante: esas partes no son tu enemiga.
Son tu historia intentando cuidarte con herramientas viejas.

Son esas reacciones automáticas que aparecen de golpe…
y luego te arrepientes.
No porque seas “mala” o “débil”,
sino porque dentro de ti hay una parte que sigue creyendo que hoy todavía hace falta sobrevivir.

Y no se transforma luchando.
Se transforma abrazándola.
Escuchándola.
Integrándola.
Honrándola por lo que hizo por ti entonces…
y enseñándole, con amor y con cuerpo, que ahora ya es otro tiempo.

Porque para que llegue esa versión nueva de ti en la que estás trabajando, primero hay que hacer espacio.
Espacio interno.
Para que baje más energía, más alma, más presencia a tu cuerpo.
Para poder encarnar lo nuevo, sin que lo viejo se active por miedo.

Si esto te ha resonado y quieres trabajarlo a fondo, puedes reservar una terapia energética integrativa conmigo.
Vamos a llevar a tu cuerpo a la coherencia bioenergética para desprogramar esas memorias de trauma…
y dejar sitio a todo lo que ya te está esperando. 🤍

Mereces vivir una vida bonita cocinada a fuego lento.Con tanta información y con tanta necesidad de hacer y de tener par...
16/03/2026

Mereces vivir una vida bonita cocinada a fuego lento.

Con tanta información y con tanta necesidad de hacer y de tener para llenarnos, hemos perdido el suelo. Y cuando el suelo se pierde, todo se vuelve prisa. Todo se vuelve ruido. Todo se vuelve “más”Nada es suficiente, todo se vacía…

Pero cuando todo se tambalea, y cuando el caos de fuera nos mueve por dentro, toca recordar algo muy simple: volver a lo lento, volver a lo básico, volver a lo esencial. Porque lo que permanece es sencillo. La verdad es simple. Todo lo demás viene del ego.

Si sientes un vacío en tu interior, para en seco. Bájate de la velocidad con la que se mueve todo. Detente. Y mírate una vez más. Para recordar quién eres, qué es lo que funciona para ti, y hacia dónde quieres seguir caminando.

Yo sé que es difícil no dejarse arrastrar por el ruido… por lo que todo el mundo dice que “deberías” hacer. Por eso quiero que este perfil sea para ti un recordatorio.

Un recordatorio de parar.
De vivir despacio.
De vivir a la luz de las velas.
De relajarte escuchando música o leyendo un buen libro.
De tocar a alguien que quieres.
De salir fuera y escuchar los pájaros.
De pisar el césped.
De sentir tu cuerpo.

Porque mereces vivir una vida bonita cocinada a fuego lento, que no se te olvide.
Que cuando intentamos cocinar algo rápido… el sabor no es el mismo. 🤍

Para mí, el éxito ya no tiene que ver con “llegar”.Tiene que ver con vivir.Con haber construido una vida bonita que func...
09/03/2026

Para mí, el éxito ya no tiene que ver con “llegar”.
Tiene que ver con vivir.
Con haber construido una vida bonita que funcione para mí.
Una vida que me quede bien puesta.
Una vida que no necesite vacaciones para poder soportarla.
Una vida con espacios respirables, con calma real, con placer, con presencia.
Una familia, una relación, un negocio y un cuidado personal que no sean “perfectos”… sino míos.
Porque hay demasiado ruido ahí fuera.

Demasiadas voces diciéndote cómo tienes que comer, cómo tienes que entrenar, cómo tienes que sanar, cómo tienes que vivir, yo elegí algo más simple y más verdadero:
quedarme con lo que me funciona a mí, con mi energía y con la vida que tengo.

Pero hay un primer paso que casi nadie nombra:
la seguridad.

Porque si tu cuerpo no se siente seguro, no hay placer que entre.
No hay calma que se sostenga.
Puedes meditar, hacer yoga, tomar “lo perfecto”…
y seguir viviendo en modo supervivencia.
Y cuando estás en supervivencia, la vida no se disfruta:

se gestiona.
se aguanta.
se sobrevive.

Por eso, lo que yo acompaño primero no es a hacer más.

Es a volver a casa.
A crear seguridad interna.
A reconocer las memorias de dolor que te empujan a reaccionar, a exigirte, a entrar en bucles…
y a soltar, por fin, esa tensión antigua que no se quita solo con hábitos.
Y entonces pasa lo bello:

vuelve la ilusión.
Vuelve el cuerpo.
Vuelve la vida.
No porque todo sea perfecto…

sino porque tú vuelves a estar dentro de ella.
Si quieres construir una vida bonita que funcione para ti, te acompaño de dos maneras
✨ En mi Escuela
✨ o reservar una mentoría privada y crear juntas tu plan, a tu medida.

Link en mi bio. 🤍

Recordatorios ❤️Recuerda eres suficiente, lo que tienes entre manos es perfecto para crear una vida bonita ✨            ...
08/03/2026

Recordatorios ❤️
Recuerda eres suficiente, lo que tienes entre manos es perfecto para crear una vida bonita ✨

Dirección

Madrid

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Meditando con Maria publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Contacto El Consultorio

Enviar un mensaje a Meditando con Maria:

Compartir

Categoría