12/11/2022
Dice mi admirado Pablo d’Ors, autor del libro “Biografía del silencio” que encontrarse con la oscuridad es un regalo.
Yo lo llamo cariñosamente “bajar a las profundidades”.
Bajar tan abajo que lo único que encuentras cuando tocas fondo es oscuridad y tu ser vulnerable despojado del ego.
Todos podemos sufrir mal momento.
Todos podemos ver la oscuridad.
Yo, que he bajado unas cuantas veces en picado a las oscuras y profundas aguas del alma, puedo decir a título personal que cada vez que bajo lo hago a conciencia y cada vez que subo, lo hago exultante.
El dolor me ayuda a comprender mi naturaleza.
Abrazo mi ser vulnerable.
Le hablo a mi niña interior.
Derramo ríos de lágrimas.
Y me siento el ser más pequeño del mundo.
¿Y sabes que?
Que todo está bien.
Ahora, cuando el dolor cesa, subo con fuerza.
Veo la luz.
Siento que me he liberado.
Y guardo muy adentro todo lo que el dolor me ha enseñado.
Siempre hay una lección.
Para que cuando vuelva a bajar, que seguro que bajo, lo haga siendo consciente del aprendizaje que voy a ganar.
No le tengan miedo a la oscuridad.
Es una lección de vida emocionante.
M