22/02/2022
La palabra propiocepción deriva de sus raíces “propio-”, que significa de uno mismo;
y “-cepción”, que significa consciencia. Es decir, la consciencia de lo propio: la
conciencia de la propia postura corporal con respecto al medio que nos rodea.
Es la capacidad del cuerpo de detectar el movimiento y posición de las articulaciones y músculos. La propiocepción es importante en los movimientos
comunes que realizamos diariamente y, especialmente, en los movimientos deportivos que requieren una coordinación especial; Por esta razón, la
propiocepción está muy ligada al Yoga, al ser conscientes de los movimientos corporales en todo momento.
La propiocepción regula la dirección y rango de movimiento, permite reacciones y respuestas automáticas, interviene en el desarrollo del esquema corporal y en la relación de este con el espacio, sustentando la acción motora planificada. Otras funciones en las que actúa con más autonomía son el control del equilibrio, la coordinación de ambos lados del cuerpo, el mantenimiento del nivel de alerta del sistema nervioso y la influencia en el desarrollo emocional y del comportamiento.
Es la capacidad que tiene nuestro cerebro de saber la posición exacta de todas las
partes de nuestro cuerpo en cada momento lo que denominamos como
“Propiocepción o conciencia corporal”.
“Consciencia corporal” es la mejor manera de definir lo que es el YOGA; dirigir
nuestra mente a cada parte del cuerpo y mantener la concentración en cada postura
creando un estado de presencia permanente.
Trasladar este principio a cada actividad que realizamos día a día, integrando de
una manera armoniosa el cuerpo y la mente es quizás uno de los mayores aportes físico-mental que el Yoga genera en nuestro cuerpo.
Comprender como nuestro cuerpo interactúa con el medio y como equilibramos las cargas de acuerdo a la actividad que realicemos y a las condiciones fisiológicas inherentes a cada ser nos ayudaran no solo a controlar y corregir dolencias sino a
prevenir posibles lesiones y enfermedades.
El sistema propioceptivo genera una imagen corporal que nos permite situar a nuestro propio cuerpo en el espacio.
Básicamente este sentido nos permite saber dónde está cada parte de nuestro cuerpo en cada momento y reaccionar ante las inestabilidades que se puedan dar. Si apoyas mal el pie caminando, te permite corregir antes que seguir cargando peso hasta lesionarte, si estás haciendo equilibrio sobre tus muñecas, permite hacer macroajustes para compensar los desequilibrios y los cambios del peso que se van dando.
El entrenamiento propioceptivo es una herramienta que nos permite mejorar nuestra
respuesta a estímulos externos, nuestra estabilidad es movimiento y nuestra imagen
corporal para relacionarnos de manera eficiente con el entorno. Todo esto nos va a
otorgar dos grandes beneficios: Mayor control motor y Menor riesgo de lesiones;
estas dos cuestiones son fundamentales en la práctica de yoga.
La práctica de yoga ofrece una oportunidad estupenda para integrar el entrenamiento del sistema propioceptivo, ya que podemos introducir diferentes
factores clave como generar una inestabilidad progresiva o el incremento de la dificultad en algunos ejercicios y posturas, claves que son parte fundamental de la propia práctica.
¿Como Aumentar la Propiocepción?
Cerrar Tus Ojos
Una gran cantidad de actividad mental se genera a través de los ojos; los ojos constantemente se están moviendo, buscando algo en lo cual enfocarse y tomar un
estímulo al azar a tu alrededor. Los ojos transmiten información al cerebro, en donde para prevenirnos de ver al mundo como una rápida secuencia de imágenes destellantes, se descarta una gran cantidad de información inmediatamente. Tan pronto como los ojos se cierran y se enfocan en un punto fijo, comenzarás a sentir un ajuste en tus patrones de pensamiento y te ayudara a percibir y sentir tu cuerpo
haciendo los ajustes que requiera la postura. Esta práctica genera seguridad y confianza además de una mayor concentración.
Superficie Inestable
La práctica sobre superficies inestables va a influir directamente en la mejora y
optimización la propiocepción. Realizar las posturas con la ayuda de props como bloques, bandas, sillas etc., estimularan los propioceptores de la parte del cuerpo que apoyemos y de inmediato activaran tu sistema nervioso para que pueda
adaptarse a cada movimiento. Además de crear consciencia corporal los beneficios de trabajar con superficies inestables son la activación los músculos implicados
debido a la contracción de los mismos en busca de la estabilidad. Por otra parte,
se previenen y reducen las lesiones mientras se fortalecen los músculos mas débiles.
Practica con regularidad
Mejorar en cualquier ámbito de tu vida requiere una práctica regular y constante. La
repetición y la práctica entrenan el cuerpo y la mente. La práctica del yoga te enseña justamente esto: al principio, ciertas posturas parecen difíciles (incluso inalcanzables) pero a medida que practicas vas cruzando nuevos umbrales.
Concéntrate
Patanjali que al inicio de sus Yoga-Sûtra define el yoga como: “La aptitud para
dirigir la mente a un objeto sin distracción alguna, adquiriendo la capacidad para comprender plenamente, algo que una mente agitada no puede conseguir”. La concentración o Dharana consiste en centrar la mente en un único pensamiento. Durante la concentración se desvanece la agitación de la mente.
Una de las pautas que se utiliza con más frecuencia es la de poner la atención en la
respiración, es decir, en la sensación física de respirar. Es una manera de despertar,
ampliar tu sentir corpóreo y mejorar la concentración. Cuando logras enfocar la
atención en lo que estás haciendo, cualquier práctica se convierte en un verdadero
gozo.
Trabaja de forma progresiva
Es importante realizar una práctica progresiva sin exceder nuestro limites y capacidades. Cada postura de Yoga es un paso hacia alguna mas compleja y
nuestro cuerpo tiene una memoria que se desarrolla poco a poco. Iniciar con posturas de pie y sentadas simétricas nos brindan mayor soporte y estabilidad, posteriormente realizar posturas asimétricas que requieren equilibrio y fuerza.
El desarrollo de la propiocepción y la práctica del yoga van de la mano de por sí, pero un conocimiento más profundo del entrenamiento propioceptivo puede ayudarnos enormemente para optimizar e integrar mejor aún todo esto en la práctica
de yoga.
Por otro lado, a un nivel más sutil, una mejora de la propiocepción va a traer consigo
una mayor consciencia corporal. Cuanto más desarrollada la propiocepción más exacta es la imagen corporal que tenemos de nosotros mismos y esto es, simplificando, la esencia de lo que perseguimos con el yoga.