26/01/2026
¿QUÉ ES LA HIPNOSIS TERAPÉUTICA?
La hipnosis terapéutica es una herramienta de acompañamiento profundo que permite acceder de forma natural al subconsciente, donde se guardan nuestras memorias emocionales, aprendizajes, creencias y patrones de comportamiento.
No es dormir, ni perder el control, ni estar inconsciente.
Es un estado de atención profunda y focalizada, similar a cuando estamos absortos en una película, conduciendo en automático o recordando intensamente un momento del pasado.
En ese estado, la mente consciente se relaja y deja de interferir, permitiendo que el subconsciente —que es donde realmente se originan los bloqueos— pueda expresarse, revisarse y reorganizarse.
La hipnosis no impone nada.
No controla.
No manipula.
La hipnosis acompaña, facilita y activa procesos internos que la persona ya tiene, pero que normalmente no puede alcanzar desde la mente racional.
¿POR QUÉ FUNCIONA LA HIPNOSIS?
Porque la mayoría de nuestros problemas actuales no nacen en el presente, sino en experiencias pasadas que dejaron una huella emocional:
Vivencias de la infancia
Situaciones de abandono, miedo o rechazo
Relaciones dolorosas
Experiencias traumáticas conscientes o inconscientes
Patrones familiares heredados
Conflictos emocionales no resueltos
Aunque la persona “ya no piense en ello”, el cuerpo y el subconsciente sí lo recuerdan.
Y desde ahí se generan síntomas como ansiedad, bloqueos, adicciones, miedos, inseguridad, somatizaciones o repetición de los mismos conflictos.
La hipnosis permite ir al origen, comprenderlo desde dentro y liberar la carga emocional asociada, sin necesidad de revivir el sufrimiento de forma traumática.
BENEFICIOS DE LA HIPNOSIS TERAPÉUTICA
La hipnosis terapéutica produce cambios reales porque trabaja desde la raíz, no solo sobre el síntoma.
Entre sus beneficios más habituales se encuentran:
Liberación de cargas emocionales acumuladas
Reducción de ansiedad, estrés y tensión interna
Disminución de miedos, fobias y bloqueos
Mejora del estado de ánimo y la claridad mental
Cambio de patrones repetitivos y autodestructivos
Mayor seguridad, autoestima y equilibrio emocional
Mejor relación con uno mismo y con los demás
Alivio de síntomas físicos