13/04/2026
¿Y si no cambia?
Entonces la pregunta deja de ser sobre él… y pasa a ser sobre ti.
Porque hay un punto en el que ya no se trata de esperar, de tener paciencia o de dar otra oportunidad. Se trata de ver la realidad tal y como es, no como te gustaría que fuera.
A veces nos quedamos enganchadas a lo que podría ser.
A las promesas.
A los “voy a cambiar”.
Pero si no cambia, no es porque no pueda.
Es porque no quiere lo suficiente.
Y ahí duele, pero también aclara.
Porque entonces decides:
¿te quedas adaptándote a eso?
¿o te eliges?
No puedes obligar a nadie a cambiar.
Pero sí puedes decidir cuánto estás dispuesta a tolerar.
Si estás en ese punto de duda donde sabes que algo no encaja pero te cuesta soltar, no tienes que hacerlo sola.
Comienza terapia con nosotras. Escríbenos por DM o entra en www.aterapiaconmiriam.com.