31/01/2026
Hay decisiones que no nacen de la falta de amor, sino del exceso de desgaste.
Irte de un lugar donde querías quedarte para siempre implica haberlo intentado todo.
Soportar, esperar, confiar y volver a apostar incluso cuando ya dolía.
Cuando alguien llega a ese punto, no se va a la ligera.
Quien ha sido capaz de irse de ahí, ya cruzó su propio límite interno.
Aprendió que quedarse también puede ser una forma de perderse.
Y que no todo lo que se ama se puede sostener sin romperse por dentro.
Por eso, después de eso, ya no juega, ya no prueba, ya no duda igual.
No es dureza, es memoria emocional.
Es saber lo que costó irse, lo que hubo que soltar y lo que no se está dispuesta a volver a negociar.
Cuando alguien se va de donde quería quedarse toda la vida, no amenaza: se protege.
Porque ya sabe hasta dónde puede llegar.
✨Si has tomado decisiones que te cambiaron para siempre y ahora necesitas aprender a sostenerte sin culpa ni miedo, en terapia podemos acompañarte. Escríbenos por DM o entra en www.aterapiaconmiriam.com