Imaginaré en este website cómo Domenikos Theotokopoulos, llamado “el Greco”, no comprendía por qué aun se le consideraba como un miembro del gremio de pintores y no como un maestro pintor -o artista-, ni como un espíritu creativo en la pintura. La autenticidad, la autonomía y la singularidad que acompañaron (y aun lo hacen) a las obras del “Greco” en su formalismo plástico, por tanto, lo propio, serán valores de individualidad en este espacio. Lo serán, del mismo modo, los valores espirituales y de imaginación creativa que se manifestaron en dichas obras, y que inauguraron -determinándose aquí el pintor como un pionero- la modernidad artística, según la fascinación y la consideración que tuvieron sobre el artista cretense, los padres de dicha modernidad (aterida por un utilitarismo materialista e instrumental en su contexto histórico-social), en el arte español: Rusiñol y Picasso. Aplicaré en la medida de mis posibilidades, ideas afines a las teorías de la recepción de la historia de la cultura (principalmente de la Historia del Arte). Es decir, diferenciaré casi drásticamente el contexto de producción del objeto artístico, del contexto de recepción del mismo. Así pues, construiré textos, bajo un ojo estético unipersonal que me llevará de las formas de los sentidos, a las sensibilidades de la psicología del alma y a las cogniciones racionales del entendimiento. En síntesis: procuraré practicar la imaginación del espíritu.