20/08/2025
Hoy fue el primer día de cole de Adrián en Escocia. Después de siete años en Estados Unidos, empezamos una nueva etapa.
Nuevo entorno (aunque hemos vivido antes aquí), nuevo colegio, uniforme típico British, muchas emociones.
A lo largo de los años, muchas veces me han preguntado cuál es el “mejor” tipo de escuela para un niño autista o neurodivergente. Y mi respuesta siempre ha sido la misma: depende.
Depende de cada niño o joven, de su perfil, de su sensibilidad, de lo que necesita y desea (y de lo que hay disponible y sé que a veces es poco). Y también de lo que una familia valora.
En nuestro caso, siempre hemos priorizado la parte social y emocional por encima de lo académico. Porque cuando el entorno es seguro, cuando hay conexión y comprensión, el aprendizaje llega. Poco a poco. A su ritmo. Little by little.
Para Adrián, lo que más ha marcado la diferencia han sido los espacios educativos pequeños, no masificados, donde se respira una visión más amplia de lo que significa aprender: que incluye lo sensorial, lo emocional y lo relacional.
No hay recetas únicas. Pero sí creo que cuando lo social se cuida, cuando la diversidad se abraza y no solo se tolera, hay más posibilidades de que florezcan quienes más han sido incomprendidos.
Hoy empezamos un nuevo capítulo. Con nervios, sí. Pero también con esperanza. Gracias por todos vuestros mensajes de apoyo y vuestros buenos deseos. 💗