28/10/2025
EL VERDADERO SAN JUDAS !
En medio de tanta CONFUSIÓN, TERGIVERSACIÓN.... AUMENTO DE SUPERSTICIÓN y MAL ENFOQUE DE LA DEVOCIÓN A SAN JUDAS TADEO hoy compartimos el retrato "Bíblico" de San Judas Tadeo.
PATRONO DE CAUSAS IMPOSIBLES
“Al único Dios que es nuestro Salvador, por medio de Jesucristo nuestro Señor, sea la gloria, el honor, la fuerza y el poder, desde antes de todos los tiempos, ahora y para siempre. Amén”. (Carta de San Judas)
Sin lugar a dudas uno de los santos más queridos y aclamado en sus necesidades por el pueblo de Dios es San Judas Tadeo, conocido en todo el mundo como “patrono de las causas imposibles”. Se sabe que Santa Brígida de Suecia en una visión que tuvo escuchó que Jesús le recomendaba “que cuando quisiera obtener ciertos favores, los pidiera por medio de San Judas Tadeo”, de ahí viene la invocación en momentos de especial dificultad.
El nombre de Judas significa “alabanzas sean dadas a Dios”. Se le conoce también con el apelativo de Tadeo, que en arameo significa “el valiente” o el de “noble corazón”, probablemente una forma de diferenciarlo del otro apóstol con el que compartía el nombre. De su vida sabemos realmente muy poco. Nos basta saber que fue escogido específicamente por Jesús para ser parte del grupo de los DOCE y que perseveró con Jesús todo el tiempo de su ministerio terrenal, acompañó, según atestigua el libro de los Hechos de los Apóstoles, el nacimiento de la Iglesia el día de Pentecostés al afirmar que “cuando llegaron subieron a la estancia superior, donde vivían, Pedro, Juan, Santiago y Andrés; Felipe y Tomás; Bartolomé y Mateo; Santiago de Alfeo, Simón el Zelotes y Judas de Santiago. Todos ellos perseveraban en la oración, con un mismo espíritu en compañía de algunas mujeres, de María, la madre de Jesús, y de sus hermanos." (Hch. 1, 13-14)
En el evangelio de San Juan interviene Judas en el contexto de la Ultima Cena con una pregunta profunda hacia Jesús: “Le dice Judas –no el Iscariote–: «Señor, ¿qué pasa para que te vayas a manifestar a nosotros y no al mundo?» Jesús le respondió: «Si alguno me ama, guardará mi Palabra, y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada en él.» (Jn. 14, 22-23) Esas palabras de Jesús quedarán grabadas en su mente y en su corazón por el resto de la vida… “si alguno me ama… guardará mi Palabra…”
Seguramente tuvo que cargar durante toda su vida el estigma de llevar el mismo nombre del que fue el traicionó a Jesús, de hecho en los mismos evangelios se le menciona como Judas e inmediatamente se dice “no el Iscariote”. Eso mismo se debe haber convertido en el en un estímulo para vivir en santidad y fidelidad al llamado de su Señor y ser consecuente y firme hasta el final.
Por diversas tradiciones históricas sabemos que predicó el Líbano y luego en Persia (actualmente Armenia) donde se encontró con otro de los Apóstoles Simón el Zelote, junto a quien dará testimonio de su fidelidad a Cristo muriendo martirizados alrededor del año 62, Simón aserrado a medio cuerpo y Judas decapitado, luego de haberle golpeado fuertemente la cabeza.
En muchas imágenes se le representa con una llama de fuego sobre la cabeza recordando así el momento en que descendió el Espíritu Santo sobre él en forma de lengua de fuego, también se le presenta con un medallón en el pecho con la imagen de Jesús, simbolizando tanto su parecido físico a Jesús, de quien presumiblemente era familiar cercano, y también recordando que guardaba la Palabra de Jesús en su corazón.
Es autor de una de las Epístolas o cartas del Nuevo Testamento, la cual lleva precisamente su nombre y es uno de los escritos más breves del mismo, en ella encontramos un reproche a los falsos maestros, que ya circulaban en esa época y una profunda exhortación a mantener la fe en Jesús.
Su fiesta se celebra el 28 de octubre, junto a la memoria de Simón el Zelote.