31/12/2025
Balance de este 2025.
Cerrando este año reconociendo todo lo que me movió por dentro.
Fue un año de muchos cambios: nuevos estudios, preguntas profesionales, planes de mudanza, ideas muy claras (al menos eso creía)… y esa sensación de que mientras uno hace planes, la vida se permite reírse un poco de ellos.
También fue el año de cerrar una relación larga, de siete años. No desde el drama ni desde el rechazo, sino desde el cariño y reconocimiento de los aprendizajes y de todo lo vivido. Sin necesidad de romantizarlo, pero sin negarlo.
Y fue también el año en el que apareció alguien que me ayudó a reconectar con una parte emocional que llevaba mucho tiempo desconectada. No para llenar vacíos, ni necesidades, sino como espejo, para verme reflejada en aquello que llevaba tiempo en silencio.
Este año entendí algo importante:
me di cuenta de que estaba demasiado cómoda en mi vida transaccional, pero incómoda en otros ámbitos como en lo emocional.
Y una vez que te das cuenta de ello, no puedes ser indiferente.
La escucha activa fue el empujón.
Cuestionarme todo, también.
Decidir hacerme la vida fácil.
Reconocer el amor propio, sentirme valiosa.
Durante mucho tiempo nadé contra la corriente.
Y luego entendí que podía dejar de hacerlo.
No tengo arrepentimientos por lo vivido en 2025.
Pero si el aprendizaje de escuchar de verdad y que aún sigo en ello intentando habitar mejor los momentos preciosos que da la vida.
Entro en 2026 con la mucha ilusión al igual que todos años, con la experiencia y la gratitud de poder experimentar un año más.
Feliz año!