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En este espacio tengo como finalidad mostrarles información relevante que te podrán ayudar a acompañar a tus hijos durante su crecimiento y cómo fortalecer la comunicación para tener hijos felices y exitosos.

Buenas tardes comunidad quiero compartirles este curso de inglés para niños en este tiempo que están pasando en casa es ...
13/08/2020

Buenas tardes comunidad quiero compartirles este curso de inglés para niños en este tiempo que están pasando en casa es importante que nuestros hijos mantengan una rutina para que no se dispersen del estudio, así que una buena práctica es enseñarles inglés paso a paso.
Este es un Programa Académico ideal para niños entre los 7 y 13 años, aprenderán lo básico e intermedio del idioma ingles, tendrán acceso a clases de gramática, clases de escritura y lectura, 100% con profesor norteamericano,
Lo pueden adquirir en este link https://hotm.art/gdHsIli y si tienen alguna consulta me pueden escribir o comentar

✅Etapas de Cambios en Los NiñosTodos los niños pasan 3 etapas de cambio en los cuales empiezan a experimentar nuevos cam...
04/08/2020

✅Etapas de Cambios en Los Niños

Todos los niños pasan 3 etapas de cambio en los cuales empiezan a experimentar nuevos cambios y muchas veces se manifiestan como actos de rebeldía desde la perspectiva de los padres, pero debemos entender que es un proceso en el cual se enfrentan a lo desconocido y lo recomendable es acompañarlos para que no estén solos en este proceso.
El primer cambio lo experimentan a los 6 años que es el momento de un cambio físico, empiezan a crecer, cambian los dientes e inician la educación escolar con más responsabilidad.
El segundo cambio es la preadolescencia y se da a los 9 años, en este momento los niños ya empiezan a sentirse más independientes de sus padres y podría decirse que es un cambio sentimental en el cual es importante también darles acompañamiento.
Y la tercer etapa es la de la adolescencia en la cual muchos padres piensan que no saben que hacer y bueno desde mi experiencia la hipnoterapia que consiste en hablarle al adolescente cuando este dormido y expresarle nuestro sentimientos de amor e indicarle los cambios que deseamos tengan, los cambios como todo hábito se empiezan a observar luego de unos 30 días seguidos de terapia. Debemos entender que si para nosotros es difícil entenderlos ellos están sintiendo lo mismo no saben quienes son y requieren de nuestro mayor apoyo.

✅¿Qué es una alimentación saludable?Una alimentación saludable es aquella que satisface las necesidades nutricionales y ...
01/07/2020

✅¿Qué es una alimentación saludable?
Una alimentación saludable es aquella que satisface las necesidades nutricionales y fisiológicas del niño con el fin de asegurar un correcto crecimiento y desarrollo. Debe ser equilibrada, adecuada según los requerimientos y sensorialmente satisfactoria.

Para todos los niños, la primera infancia es determinante en el aprendizaje de hábitos saludables y en la implantación de pautas alimentarias correctas, que serán decisivas a lo largo de la vida.

En el caso de dietas especiales hay tres objetivos esenciales que contribuirán a una mejora en la adhesión de la dieta y a un buen control metabólico:

Enseñar y potenciar alimentos imprescindibles para el normal crecimiento del niño.
Apreciar las diferencias alimentarias.
Aprender el manejo de la dieta especial, van a ser los objetivos
Los padres tienen la responsabilidad de adecuar la mesa familiar para que el niño/a aprenda a disfrutar de los alimentos permitidos diariamente, ofreciendo variedad, diferentes preparaciones culinarias, etc. que contribuirán a la aceptación de la dieta especial.

Consejos y recomendaciones específicas para niños y adolescentes

Los niños imitan las costumbres de las familias, así que hay que enseñar hábitos alimentarios saludables, y practicar con el ejemplo.
Es recomendable realizar 5 – 6 comidas al día.
¡Desayunar es importante! El desayuno nos prepara para empezar el día y ponernos en marcha para ir al cole. Es recomendable hacer un primer desayuno en casa y otro en la escuela.
Consumir frutas y verduras frescas y de temporada, tanto en los platos principales, como postre o guarnición. Se recomienda tomar unas 5 raciones de frutas y verduras al día.
El calcio nos ayuda a mantener los huesos fuertes, así que asegúrate de tomar a diario productos lácteos, como leche, yogur y quesos.
Es importante consumir pescado de todos los tipos. El pescado constituye una fuente de proteínas de alta calidad, minerales, vitaminas y omega-3.
Consume alimentos ricos en fibra como verduras, hortalizas, frutas, legumbres y productos integrales.
Se debe limitar la ingesta de zumos envasados y de bebidas gaseosas, así como bollería, patatas chips, y “comida rápida”, etc... Éstos hay que reservarlos para ocasiones especiales, ya que tienen valor nutricional pobre.
Las técnicas culinarias más adecuadas contienen poca grasa. Se puede cocinar al v***r, hervir, escalfar, al horno, a la papillote, a la plancha, a la brasa y a la parrilla.
Tiene importancia lo que un niño come durante varios días, no lo que come en un día o en una comida.
La Academia Americana de Pediatría y la Asociación Española de Pediatría recomiendan que el tiempo de televisión no sea superior a 2 horas y no se vea por debajo de los 2 años.
Es recomendable realizar una actividad física adecuada a la edad y a las posibilidades de cada niño. ¡El deporte es bueno para la salud!

Para tener más información click en el enlace https://bit.ly/3gfr61D

26/06/2020

✅Cómo lograr una infancia feliz para tu hijo.

1. Demuestra siempre a tu hijo lo importante que es para ti. Exprésale tu amor incondicional a cualquier edad con palabras, sonrisas y gestos: besos, abrazos, caricias,...

2. Cuida de su salud y ayúdale a crecer sano. Tú eres su modelo. Enséñale estilos de vida saludables en alimentación, actividad física, sueño, higiene,... y también en cómo vivir sus emociones. Usa el sentido del humor.

3. Dedícale tiempo a diario. Juega y disfruta con él, sin dirigir mucho sus gustos o preferencias. Procura que tenga tiempo libre, a su aire. Y disfrutad juntos de la naturaleza.

4. No hace falta acumular cosas materiales. El tiempo que le dediques, la educación y los valores que le trasmitas serán tu mejor herencia.

5. Educa con cariño. Elogia lo que hace bien y también los esfuerzos por intentarlo. Ponle normas que pueda y deba cumplir: pocas, claras y adaptadas a cada edad. Enséñale lo que está mal, sin violencia, castigo ni humillación.

6. Estimula y apoya su aprendizaje. Fomenta su autonomía desde pequeño para las actividades cotidianas, como vestirse, lavarse o comer. No le des todo hecho. Es bueno que poco a poco vaya teniendo sus responsabilidades.

7. Escucha y dialoga con tu hijo desde pequeño. Muestra interés por su mundo, adáptate a los cambios normales de cada edad y acéptalo y valóralo como es: único y diferente a los demás.

8. Trasmítele seguridad, tranquilidad, confianza. No fomentes miedos artificiales, apóyale y ayúdale a entender sus propias emociones. Así fortalecerá su autoestima, su motivación y capacidades.

9. Déjale ser niño. No le hagas partícipe antes de tiempo de las preocupaciones de los adultos. Pero no le ocultes los hechos importantes de la vida. Enséñale y ayúdale a entender que la enfermedad, el dolor o la muerte existen y forman parte de ella.

24/06/2020

¿Qué les pasa a los niños de hoy?

Nunca antes los niños habían estado sometidos a tanta presión. Con agendas repletas de actividades extraescolares, deberes para casa desde muy pequeños... a los críos apenas les queda tiempo para jugar. Y cuando lo hacen, están sometidos al control de los adultos. Toda esta presión y competitividad a la que se ven sometidos, ¿acaso no les resta tiempo para ser... niños? En la sociedad actual globalizada algo está cambiando: hiperactividad infantil, déficits de atención, trastornos de la conducta alimentaria, depresión infantil, obesidad... ¿Qué les pasa a los niños de hoy?

¿Cómo se sienten?

Tal y como explica Carl Honoré en su libro Bajo presión (2008), nunca antes los niños habían estado sometidos a tanta presión: después del colegio, las agendas están repletas de deberes y actividades extraescolares y a los menores apenas les queda tiempo para jugar. Cada vez a más temprana edad los niños llevan tarea para casa, y no cabe duda de que el poder hacerlos les ayuda a ser más responsables, pero necesitan también algo de tiempo para poder hacer cosas sin mirar el reloj. No olvidemos que jugar es fundamental para su desarrollo y bienestar. Además, la combinación de “deberes” con un poco de “ocio” posiblemente les ayude a sentirse mejor y puedan afrontar los quehaceres con más optimismo.

Sin duda la infancia de los niños de hoy es muy diferente a la que tuvieron sus padres: mientras que los primeros están sometidos a una continua vigilancia por parte de los adultos (ir a comprar el pan a la tienda de la esquina o jugar solos en los columpios parecen actividades demasiado peligrosas), sus progenitores pudieron jugar sin supervisión en la calle durante horas y horas. Sin embargo, la realidad es que la sociedad actual parece más peligrosa: numerosas noticias sobre secuestros de menores o pederastas desatan la necesidad de un control continuo.

¿Cuáles son los problemas de los padres?

Pero, ¿qué más cosas han cambiado respecto a generaciones anteriores? Hoy en día, vivimos en una sociedad global y tremendamente competitiva, y no sólo en lo que a lo laboral se refiere, sino también en cuanto a la propia tarea de ser padres: revistas especializadas, libros, cursillos... Toda esta información puede ayudar a los padres ante un trabajo tan difícil, pero puede también tener el efecto contrario: hacer que se sientan más inseguros, que confíen menos en sus propios recursos, que sientan que necesitan una figura de “autoridad” con conocimientos en la materia para poder llevar a cabo la tarea de ser padres.

Sin duda el ritmo de la sociedad actual les resta tiempo para que puedan estar con sus hijos: las jornadas laborales son cada vez más largas y la conciliación con la vida familiar es complicada. Jornadas maratonianas también para los niños, pues después del colegio vienen las actividades extraescolares, que sin duda juegan un papel importante en la sociedad actual. En realidad, no son “perjudiciales” en sí mismas: son sin duda un buen apoyo para padres que pasan muchas horas en el trabajo y, en parte, sirven para que los niños disfruten haciendo algo diferente. El problema viene cuando las agendas de los pequeños están tan repletas de obligaciones que apenas les queda tiempo libre para jugar o ir al parque, hasta el punto en que los adultos tienen que organizar sus propias agenda en función del horario de los hijos. “Tú lo recoges del cole y lo llevas a pintura; yo lo recojo de pintura para llevarle a fútbol, y que haga los deberes cuando llegue a casa, mientras preparo la cena”.

En definitiva, al final del día queda poco tiempo para que los progenitores puedan sentarse con los críos y hablar de cómo les ha ido el día, de cómo están y de cómo se sienten. ¿Qué pasa entonces con el vínculo entre padres e hijos? ¿Dónde queda el mero placer de pasar un rato juntos sin ningún objetivo más que ese, pasar el rato? Tal y como Daniel Siegel y Mary Hartzell afirmaban en su libro Ser Padres Conscientes (2005), “cuando estamos demasiado ocupados haciendo cosas para nuestros hijos, nos olvidamos de que lo más importante es, sencillamente, estar con ellos”.

Y pese a las dificultades, los padres pueden hacer mucho…

Sin duda, los que son padres saben que tratar de buscar el equilibrio entre unas cosas y otras no es nada fácil pero sería importante pararnos a pensar, a reflexionar sobre la relación que tenemos con nuestros hijos, hacernos preguntas sobre cómo estamos haciendo las cosas: “¿realmente es esta actividad tan importante? ¿Acaso no preferiría estar un rato tranquilamente con mi hijo… sin los deberes desplegados sobre la mesa? ¿Cuándo fue la última vez que jugamos juntos?”

Nuestros hijos nos necesitan y nosotros a ellos. Pensemos más en cómo disfrutar estando juntos, pensemos en cuáles son las verdaderas prioridades, imaginemos como adultos cómo nos sentiríamos si tuviéramos a alguien que cada día se preocupa e interesa sobre cómo estamos, qué tal hemos pasado el día, qué nos gusta o necesitamos más… Sin duda nos haría sentir queridos, cuidados, apreciados, felices…

Y aunque poder pararnos a pensar sobre todo esto sea un gran reto, tiene grandes recompensas para todos. Como dijo Oscar Wilde, “el mejor medio para hacer buenos a los niños, es hacerlos felices”.

22/06/2020

✅Cuando todo haya pasado… ¿Qué quedará?

Estoy segura que estos días van a transformarnos de muchas maneras. Lo que sucede en la superficie es solo un reflejo de capas más profundas, moviéndose, cambiando…

Habrá días hermosos de conexión, con actividades familiares que no habíamos hecho desde mucho tiempo atrás…

Pero también estoy segura de que habrá momentos de aburrimiento, frustración, ansiedad, agotamiento, miedo, roces, peleas…

¡Y como no! Convivir las 24 horas los 7 días de la semana sin poder salir, puede tocar los botones de todos dentro de la familia. Más aún con toda la incertidumbre que nos rodea…

Por esto tu trabajo personal, lo que haces para procurar tu bienestar emocional, ahora es más importante que nunca.

GRACIAS a ese tiempo especial que me doy – para meditar, hacer ejercicio y cargarme de energía positiva – no me enganché con la niña…

¡Y mira que ella lo intentó!

Quiero compartirte estos 3 ejercicios que, cuando los haces con frecuencia, te ayudan a mantener tu centro… y literal, pueden SALVAR TU CASA DE LA LOCURA:

1) SILENCIO. Tu mente necesita una pausa. Un respiro… Regálatelo.
En estos días la información te bombardea por todos lados. Es cierto que estamos en aislamiento, pero tu celular te conecta al mundo entero, y lo miras a cada rato… ¿Verdad?
Haz un ALTO AL RUIDO. Regálate 10 minutos para ti, en silencio… conectando con tu corazón…

2) FOCO. Imagina que pudieras tener una bola de cristal que te proyectara 10 años hacia el futuro… Y la bola te muestra cómo lo que hiciste – y dejaste de hacer – creó tu futuro. ¿Qué harías distinto? ¿Cuál sería LA ACCIÓN, que al tomarla, lo cambiaría TODO?
Enfocarte en lo importante es más importante de lo que crees…

3) CONTENCIÓN. Tus hijos (al igual que tú) necesitan sentirse arropados, aceptados y queridos.
SE VALE expresar emociones, llorar y rabiar por igual, especialmente ahora que tanto lo necesitamos, pequeños y grandes.
SE VALE romper esa “rutina perfecta” y darles un ataque de cariño. Juega, pinta, lee un libro o ve una película con ellos. Y deja espacio para NO HACER NADA más que consentirse…

Si te pudieras quedar con UNA cosa de esta situación, que sea esta:

Cuando acabe esta pandemia, la salud emocional de tus hijos será más importante que sus capacidades académicas, tu trabajo o la pulcritud de tu casa. Lo que ellos recordarán del virus no será cuánto dinero quedó en el banco o cuantas tareas lograron subir a tiempo. Probablemente ni siquiera recordarán las noticias con claridad.

Lo que sí quedará grabado en sus corazones es cómo se sintieron, qué interpretaron de lo que vivieron y cómo aprendieron a defenderse, si es que necesitaron hacerlo.

Lo que viva HOY en casa, contigo, es lo que les marcará por años…

Tú eres el piso sobre el cual tus hijos descansan sus pies. Que ese suelo les permita tener la estabilidad y confianza que están necesitando.

¿Te hace sentido? Comenta abajo 👇déjame saber de qué te das cuenta…

🤝 ¿Conoces a alguna mamá/papá que necesita leer esto? ¡Menciónale! De seguro te lo agradecerá.

👔Día del PadreEn este día quiero felicitar a todos los padres que orgullosamente tomaron la decisión de asumir esa marav...
21/06/2020

👔Día del Padre

En este día quiero felicitar a todos los padres que orgullosamente tomaron la decisión de asumir esa maravillosa responsabilidad.

Un buen Padre vale más que una escuela con cien maestros

✅Trastornos de aprendizaje: conocer los signos y cómo ayudarLos trastornos del aprendizaje pueden hacer que el niño teng...
21/06/2020

✅Trastornos de aprendizaje: conocer los signos y cómo ayudar

Los trastornos del aprendizaje pueden hacer que el niño tenga dificultades para leer, escribir o hacer cálculos matemáticos simples. Entender los signos y qué hacer.
Muchos niños con trastornos de aprendizaje, también llamados discapacidades de aprendizaje, se esfuerzan en la escuela mucho antes de ser diagnosticados. Esto puede afectar la autoestima y la motivación del niño. Descubre cómo reconocer los signos de un trastorno del aprendizaje y qué puedes hacer para ayudar a tu hijo.

¿Qué es un trastorno del aprendizaje?
Un trastorno del aprendizaje es un problema de procesamiento de información que impide que una persona aprenda una habilidad y la utilice eficazmente. Los trastornos de aprendizaje generalmente afectan a las personas con inteligencia media o superior a la media. Como resultado, el trastorno aparece como una brecha entre las habilidades esperadas, basadas en la edad y la inteligencia, y el rendimiento académico.

Los trastornos de aprendizaje comunes afectan las habilidades del niño en la lectura, la expresión escrita, las matemáticas o las habilidades no verbales.
Lectura
Los trastornos del aprendizaje en la lectura se basan generalmente en la dificultad para percibir una palabra hablada como una combinación de sonidos distintos. Esto puede dificultar la comprensión de cómo una letra o letras representan un sonido y cómo las combinaciones de letras forman una palabra.

Los problemas con la memoria de trabajo (la capacidad de retener y manipular información en el momento) también pueden desempeñar un papel.

Incluso cuando dominan las destrezas básicas de lectura, los niños pueden tener dificultades con las siguientes destrezas:

Leer a un ritmo típico
Entender lo que leen
Recordar con precisión lo que leen
Hacer inferencias basadas en su lectura

Ortografía
Se suele llamar dislexia a los trastornos del aprendizaje en la lectura, pero algunos especialistas utilizan este término para describir solo algunos de los problemas de procesamiento de la información que pueden causar dificultades con la lectura.

Expresión escrita
La escritura requiere complejas habilidades visuales, motoras y de procesamiento de la información. Un trastorno del aprendizaje en la expresión escrita puede causar lo siguiente:

Escritura lenta y laboriosa
Caligrafía que es difícil de leer
Dificultad para volcar los pensamientos en papel
Texto escrito mal organizado o difícil de entender
Problemas con la ortografía, la gramática y la puntuación

Matemáticas
Un trastorno de aprendizaje en matemáticas puede causar problemas con las siguientes habilidades:
Comprender cómo funcionan los números y cómo se relacionan entre sí
Calcular problemas matemáticos
Memorizar cálculos básicos
Usar símbolos matemáticos
Comprender los problemas expresados con palabras
Organizar y registrar información mientras se resuelve un problema de matemáticas.

Habilidades no verbales
Los niños con trastornos de aprendizaje de habilidades no verbales parecen desarrollar buenas habilidades básicas del lenguaje y sólidas habilidades de memorización a través de la repetición en forma temprana durante la niñez. Las dificultades están presentes en las habilidades visuales-espaciales, las habilidades visuales-motoras y otras habilidades necesarias en el funcionamiento social o académico.

Un niño con un trastorno de aprendizaje en habilidades no verbales puede tener problemas con las siguientes habilidades:

Interpretar expresiones faciales y señales no verbales en las interacciones sociales
Usar el lenguaje apropiadamente en situaciones sociales
Coordinación física
Habilidades motoras finas, como escribir
Atención, planificación y organización
Nivel superior de comprensión lectora o expresión escrita, que suele aparecer en los últimos años de la escuela primaria

¿Qué causa los trastornos del aprendizaje?
Los factores que pueden influir en la progresión de los trastornos del aprendizaje incluyen los siguientes:

Antecedentes familiares y genética. Los antecedentes familiares de trastornos del aprendizaje aumentan el riesgo de que un niño desarrolle un trastorno.

Riesgos prenatales y neonatales. El crecimiento deficiente en el útero (restricción grave del crecimiento intrauterino), la exposición al alcohol o a las dr**as antes de nacer, el nacimiento prematuro y el bajo peso al nacer se han relacionado con trastornos del aprendizaje.

Traumas psicológicos. El trauma psicológico o el abuso en la primera infancia pueden afectar el desarrollo cerebral y aumentar el riesgo de trastornos del aprendizaje.

Traumas físicos. Los traumatismos craneales o las infecciones del sistema nervioso pueden contribuir al desarrollo de los trastornos del aprendizaje.

Exposición ambiental. La exposición a altos niveles de toxinas, como el plomo, se ha relacionado con un mayor riesgo de trastornos del aprendizaje.

¿Cuáles son los signos de los trastornos del aprendizaje?
Tu hijo puede tener un trastorno de aprendizaje si:

No domina las habilidades de lectura, ortografía, escritura o matemáticas en los niveles de edad y grado esperados, o cerca de ellos
Tiene dificultades para entender y seguir instrucciones
Tiene problemas para recordar lo que alguien le acaba de decir
Carece de coordinación para caminar, practicar deportes o habilidades como sostener un lápiz
Pierde o extravía fácilmente tareas, libros escolares u otros artículos
Tiene dificultad para entender el concepto de tiempo
Se resiste a hacer tareas o actividades que involucran lectura, escritura o matemáticas, o no pueden completar las tareas sin una ayuda significativa
Se comporta mal o muestra oposición, hostilidad o reacciones emocionales excesivas en la escuela o al realizar actividades académicas, como hacer tareas o leer
Buscar ayuda para los trastornos del aprendizaje
La intervención temprana es fundamental porque el problema puede agravarse. Un niño que no aprende a sumar en la escuela primaria no será capaz de abordar el álgebra en la escuela secundaria. Los niños que tienen trastornos del aprendizaje también pueden experimentar ansiedad de ejecución, depresión, baja autoestima, fatiga crónica o pérdida de motivación. Algunos niños pueden portarse mal para desviar la atención de sus desafíos en la escuela.

El maestro, los padres, el tutor, el médico u otro profesional del niño pueden solicitar una evaluación si existen inquietudes acerca de los problemas de aprendizaje. Es probable que su hijo primero sea sometido a pruebas para descartar problemas de visión o audición, u otras afecciones médicas. A menudo, a un niño será sometido a una serie exámenes realizados por un equipo de profesionales, incluyendo un psicólogo, un maestro de educación especial, un terapeuta ocupacional, un trabajador social o un enfermero.

La determinación de un trastorno de aprendizaje y la necesidad de servicios se basan en los resultados de los exámenes, el aporte de información por parte de los maestros, los padres o tutores y una revisión del rendimiento académico. Un diagnóstico de ansiedad severa o de trastornos por déficit de atención/hiperactividad también puede ser relevante. Estas afecciones pueden contribuir a retrasar el desarrollo de las habilidades académicas.

Opciones de tratamiento
Si tu hijo tiene un trastorno de aprendizaje, es probable que el médico o la escuela te recomienden lo siguiente:

Ayuda extra. Un especialista en lectura, tutor de matemáticas u otro profesional capacitado pueden enseñarle a tu hijo técnicas para mejorar sus habilidades académicas, organizativas y de estudio.

Programa de Educación Personalizada. Las escuelas públicas de los Estados Unidos tienen la obligación de proporcionar un programa de educación individual para los estudiantes que cumplan con ciertos criterios de un trastorno de aprendizaje. El Programa de Educación Personalizada establece objetivos de aprendizaje y determina estrategias y servicios para apoyar el aprendizaje del niño en la escuela.
Adaptaciones. Las adaptaciones en el aula pueden incluir más tiempo para completar las tareas o exámenes, sentarse cerca del maestro para fomentar la atención, usar aplicaciones informáticas que apoyen la escritura, incluir menos problemas de matemáticas en las tareas o proporcionar audiolibros para complementar la lectura.

Terapia. La terapia puede beneficiar a algunos niños. Es posible que la terapia ocupacional mejore las habilidades motoras de un niño que tiene problemas de escritura. Un terapeuta del habla y el lenguaje puede ayudar a tratar las habilidades del lenguaje.

Medicamentos. El médico de tu hijo puede recomendar medicamentos para tratar la depresión o la ansiedad grave. Los medicamentos para el trastorno por déficit de atención o la hiperactividad pueden mejorar la capacidad del niño para concentrarse en la escuela.

Medicina complementaria y alternativa. Para determinar la efectividad de los tratamientos alternativos, como cambios en la dieta, uso de vitaminas, ejercicios para los ojos, neurorretroalimentación y uso de dispositivos tecnológicos.
El plan de tratamiento de tu hijo probablemente evolucionará con el tiempo. Si tu hijo no progresa, puedes buscar otros servicios o solicitar revisiones del Programa de Educación Personalizada o de las adaptaciones.

Mientras tanto, ayuda a tu hijo a comprender de manera simple la necesidad de otros servicios y cómo pueden ayudar. Además, concéntrate en las fortalezas de tu hijo. Aliéntalo a que descubra intereses que le generen confianza.

En conjunto, estas intervenciones pueden mejorar las habilidades de tu hijo, ayudarlo a desarrollar estrategias para resolver situaciones y usar sus fortalezas para mejorar el aprendizaje dentro y fuera de la escuela.

Si estas dispuesto a ayudar para que tu hijo supere este problema has click aquí 👇
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¿Qué es el autismo y cuáles son sus síntomas según la edad?La tasa del autismo en todas las regiones del mundo es alta y...
21/06/2020

¿Qué es el autismo y cuáles son sus síntomas según la edad?

La tasa del autismo en todas las regiones del mundo es alta y tiene un gran impacto en la vida de los niños, sus familias, las comunidades y la sociedad. A pesar de que hace más de 100 años que se empezó a usar la palabra autismo, más de medio siglo después de su clasificación médica y de que la divulgación sobre este trastorno sea cada vez mayor, es aún un gran desconocido.

Hoy se sabe que no es un problema social sino que tiene un origen neurológico y que se trata de una alteración -el término correcto es Trastornos en el Espectro del Autismo (TEA)- que abarca muchas afectaciones.

¿Qué es el Trastorno en el Espectro del Autismo (TEA)?

Es difícil dar una única definición para el concepto de TEA.

Las clasificaciones que se realizan están en continua modificación y, con frecuencia, la información que se encuentra en las diversas fuentes se refieren al autismo clásico. Sin embargo, hay todo un espectro de trastornos con diferente gravedad que se engloban dentro de los llamados TEA.

El autismo es un espectro de trastornos caracterizados por graves déficits del desarrollo, permanentes y profundos, que afectan a la socialización, la comunicación, la imaginación y la conducta, entre otras cosas. La incidencia es de unos 60 casos por cada 10.000 niños.

El Síndrome de Asperger y el Trastorno Generalizado de Desarrollo, son alteraciones dentro de los TEA.

La Confederación de Autismo de España destaca que cuando hablamos de autismo y de personas que lo sufren estamos hablando de un conjunto de alteraciones semejantes, pero la manifestación varía mucho en grado y en forma en función de cada individuo. Por lo tanto, la idea de tomar el autismo como un espectro continuo, más que como una categoría única, nos ayuda a entender que estamos empleando términos comunes para hablar de personas muy diferentes. Podemos decir que, si en otros trastornos ya hay grandes diferencias entre los diferentes pacientes, en el autismo ocurre mucho más. Así, se puede decir que hay “autismos”, ya que cada paciente es singular.

El autismo es pues un espectro de trastornos caracterizados por graves déficits del desarrollo. Afectan a la socialización, a la planificación y a la reciprocidad emocional, y a veces provoca conductas repetitivas o inusuales.

El término TEA fue empleado por primera vez por Lorna Wing, quien en 1988 expuso que las personas situadas en el espectro son aquellas que presentan:
1- Trastorno en las capacidades de reconocimiento social.
2- Trastorno en las capacidades de comunicación social.
3- Patrones repetitivos de actividad, tendencia a la rutina y dificultades en imaginación social.

En España, con una estimación de 13.000 niños afectados, las estadísticas constatan que existen entre uno y dos casos por cada 1.000 niños. Debido a este aumento, la vigilancia y evaluación de estrategias para la identificación temprana, podría permitir un tratamiento precoz y unos mejores resultados.

Su origen se halla en una anomalía en las conexiones neuronales que es atribuible, con frecuencia, a mutaciones genéticas. Sin embargo, este componente genético no siempre está presente, ya que se ha observado que los trastornos que sufre una persona autista pueden tener diversos factores, dado que se ha descrito la implicación de varios elementos de riesgo que actúan juntos.

El grado de severidad del autismo varía mucho. Los casos más graves se caracterizan por una completa ausencia del habla de por vida y comportamientos extremadamente repetitivos, inusuales, autodañinos y agresivos. Este comportamiento puede persistir durante mucho tiempo y es muy difícil de cambiar. Así, se convierte en un reto enorme para aquellos que deben tratar y educar a estas personas. Las formas más leves de autismo pueden ser casi imperceptibles y suelen confundirse con la timidez, la falta de atención y la excentricidad.
Síntomas de un niño con autismo
Hasta la fecha una de las mayores dificultades a la que se enfrentan los médicos es un habitual retraso en el diagnóstico. Aunque cada vez hay una mayor sensibilización por parte de los médicos y de la sociedad en general, hay ciertos factores que dificultan el diagnóstico precoz como son la variabilidad individual de cada niño, la variabilidad a lo largo del desarrollo, el miedo de los médicos a equivocarse (son niños de aspecto normal e incluso algunos niños tienen habilidades hipertróficas) y la ausencia de criterios diagnósticos consensuados para niños muy pequeños (menores de tres años). Además muchos profesionales de la pediatría no tienen formación especializada en estos rasgos y necesitan de una mayor familiarización con las herramientas diagnósticas.

Hablaremos de algunos signos precoces que pueden hacer sospechar del diagnóstico en este artículo.

Primeros meses de vida
Los niños nacen ya con algunas habilidades. Les gusta mirar las caras, imitar, presentan cierta sincronía motora y un llanto que resulta informativo de lo que les ocurre. Se dice que los niños pequeños son “comunicativos antes que intencionales” y son sociales por naturaleza. Los niños antes de nueve meses ya pueden seguir la mirada de su madre.

En estas edades tan precoces ya hay unos signos tempranos de autismo. Los más tempranos son el pobre contacto ocular, es un contacto visual reducido, la sonrisa es escasa, no responden a su nombre, no hay un seguimiento visual... con frecuencia son niños “muy tranquilos”, “no demandantes”.

Más adelante aparecen signos como la no imitación o simbolización (dar de comer a los padres, a los muñecos, ponerlos a dormir…), la ausencia de atención compartida (disfrutar, por ejemplo, de que un cuento se lea con la madre o el padre), la ausencia de juego con los demás (compartir con otros niños) o el dedicar pocas miradas a las personas.
Se trata de unos déficits tempranos que persisten en el tiempo, probablemente porque tienen que ver con el aprendizaje social que está alterado.
Entre los 18 y los 36 meses de edad
Así, entre los 18 y 36 meses de edad se pueden percibir signos como

Sordera aparente, no responde a llamadas o indicaciones. Parece que oye algunas cosas y otras no.
No persigue por la casa a los miembros de la familia ni alza los brazos cuando está en la cuna para que le cojan. Parece que nos ignora.
Cuando se le coge de la cuna o el parque no sonríe ni se alegra de ver al adulto.
No señala con el dedo y mira al adulto para comprobar que éste está también mirando donde él señala.
No señala con el dedo para compartir experiencias ni para pedir.
Tiene dificultades con el contacto ocular, casi nunca lo hace y cuando mira hay veces que parece que "atraviese con la mirada", como si no hubiera nada delante de él.
No mira a las personas ni lo que están haciendo.
Cuando se cae no llora ni busca consuelo.
Es excesivamente independiente.
Reacciona desproporcionadamente a algunos estímulos (es muy sensible a algunos sonidos o texturas).
No reacciona cuando se le llama por el nombre.
Prefiere jugar solo.
No dice adiós.
No sabe jugar con los juguetes.
A partir de los 36 meses
Tiende a ignorar a los niños de su edad, no juega con ellos ni busca interacción.
Presenta un juego repetitivo y utiliza objetos y juegos de manera inapropiada; como por ejemplo gira constantemente los objetos, juega con trocitos de papel delante de los ojos, alinea objetos,...
Puede presentar movimientos esteriotipados o repetitivos como aleteo con las manos, saltitos, balanceo, caminar de puntillas,…
Ausencia de lenguaje, o este es repetitivo y sin significado aparente, con tono de voz inapropiado. No dice cosas que antes decía.
No existe imitación.
Evita la mirada y el contacto.
Parece cómodo cuando está solo y tiene problemas para aceptar cambios en su rutina.
Tiene apego inusual a ciertos objetos.
Tiene muchas rabietas.
Está en su mundo.
En caso de presentar uno de los siguientes síntomas, es necesario consultar con el especialista:

No balbucea o no hace gestos de interacción con 12 meses.
No dice palabras aisladas con 16 meses.
No dice frases completas con 24 meses.
Cualquier regresión o pérdida de habilidades adquiridas a cualquier edad.
Por último, FAROS recomienda la película «María y yo», una historia de un padre que se va junto a su hija autista de vacaciones a las Islas Canarias y en la cual, de una forma original, con sentido del humor y con un toque de sinceridad nos relatan cómo se convive con una discapacidad.

Si quieres aprender más sobre el trastorno y saber con más detalle click aquí https://bit.ly/2YUzPiH

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